La Asociación de Enfermos de Alzhéimer amplía sus instalaciones

- Escrito el 06 agosto, 2018, 8:00 am
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“Nuestra asociación se fundó en el año 1992, cuando casi nadie sabía lo que significaba la palabra ‘alzhéimer’. En aquella época todos los casos se diagnosticaban como si fueran demencia senil” nos cuenta Esther López, psicóloga coordinadora de terapias en la Asociación de Enfermos de Alzheimer de Alicante (AFA).

“Nos juntamos una serie de personas que entendíamos que esta patología no estaba bien atendida por la sociedad. Conseguimos que el Ayuntamiento nos cediera un terreno en la avenida Miriam Blasco de la Playa de San Juan, que por aquel entonces estaba casi desierta” relata Pablo López, gerente de este colectivo.

Sin cura

Desde entonces la asociación ha ido creciendo, al mismo tiempo que el número de casos diagnosticados en nuestra provincia. Actualmente disponen de centro de día, residencia y servicio de cuidados a domicilio.

“Nuestra labor es acompañar el tratamiento médico, somos como la otra pata de la mesa. Organizamos talleres y actividades para tratar de frenar los síntomas de esta enfermedad y estimular las partes del cerebro que no están afectadas” afirma Esther.

Aunque atienden a enfermos de todo tipo de demencias, más del 70% son casos de alzhéimer. “Se trata de una patología muy dura, en la que las causas pueden ser muchas. No hay una forma clara de prevenirla o evitarla, por eso es tan complicado hacer un medicamento que la cure” nos aclara Pablo.

Estimular y aprender
Los estudios demuestran que los pacientes conservan la capacidad de aprender cosas nuevas

Los últimos estudios han demostrado que los enfermos sí pueden adquirir nuevos aprendizajes, a pesar del deterioro de su cerebro. “Aquí hacemos distintos talleres multidisciplinares para estimularles. Por ejemplo, en danza y en coro aprenden bailes modernos o canciones actuales. Los familiares no se lo suelen creer hasta que no les ven”, afirma Esther con una gran sonrisa.

Para esto, es recomendable que la familia busque ayuda profesional en cuanto los pacientes son diagnosticados. “En las fases iniciales de la enfermedad suelen dejarlos en sus casas. Sin querer los acaban aislando del mundo. Luego nos los traen en un estado más avanzado y ya es más difícil integrarlos en nuestras terapias” nos comenta Pablo.

Los especialistas nos cuentan que muchos familiares se sienten muy solos e incomprendidos. “Se quejan continuamente sobre la carga que les ha tocado y sus amigos acaban cansándose de escucharles. Llevarlos a una residencia de ancianos tampoco es una buena solución porque no se integran bien con el resto. La clave es la especialización” nos aseguran.

Problemas de dinero

Sin embargo, no todas familias se pueden permitir esta ayuda profesional. Actualmente en la Comunidad Valenciana suelen pasar dos años desde que un enfermo diagnosticado de alzhéimer solicita formalmente las ayudas de la Ley de Dependencia hasta que la Conselleria las resuelve. Un plazo que hasta hace poco era incluso mayor.

“Hay familias en las que son los abuelos quienes cuidan a los nietos y hacen una labor importante. De repente esa persona, lejos de seguir ayudando, tiene que ser cuidada.  Esto causa un desbarajuste familiar tremendo” comenta Esther.

Para todos aquellos que no pueden permitirse ingresar al paciente, las asociaciones también ofrecen visitas a domicilio. “Entre el esfuerzo que hacen las familias y el nuestro, acabamos asegurando una atención digna al enfermo” afirma Pablo.

Subvención denegada
La Generalitat denegó una subvención a la Asociación de Alicante, mientras que mantuvo las ayudas a las de Valencia y Castellón

La Asociación de Alzheimer de Alicante sigue recibiendo cada año un número mayor de solicitudes. En 2017 atendieron a más de 360 personas y este año las previsiones apuntan a rebasar los 400. Todo ello con más de un centenar aguardando en sus listas de espera.

Para poder atender a más pacientes, la AFA ha iniciado obras de ampliación de su centro de día y residencia. Sin embargo, el pasado mes de abril la Generalitat Valenciana les denegó una subvención de 22.000 euros para sufragar parte de los costes.

“No entendimos este fallo, creemos que cumplimos todos los requisitos y hemos presentado un recurso. Es muy frustrante” nos asegura Pablo López.

Algunos políticos locales del Partido Popular y Guanyar también criticaron esta decisión del Consell remarcando el “agravio” que sufría Alicante, pues las asociaciones de Valencia y Castellón sí recibieron subvenciones del Consell.

La ampliación sigue en marcha

Aún así, las obras siguen adelante gracias a que la AFA pidió un préstamo hipotecario que fue avalado por todos los grupos municipales del Ayuntamiento de Alicante. También ha recibido donaciones de particulares y otros colectivos. De hecho, este pasado mes de julio la Asociación Herculanos les hizo entrega de un cheque por valor de 500 euros.

“La sociedad alicantina en general está muy implicada en este tema. Basta decir que nuestra provincia es la que más asociaciones de alzhéimer tiene de la Comunidad Valenciana” sentencia Pablo López.