Aprender a ahorrar

- Escrito el 02 agosto, 2018, 2:00 pm
9 mins
La única fórmula secreta para ahorrar es la planificación

Como en otras cuestiones la improvisación es mala consejera. Por lo tanto, en primer lugar, es obligatorio ponernos delante del ordenador, o la vieja libreta, para hacer anotaciones, sumas y restas para que nuestra vida no sea un mero ejercicio de supervivencia en una sociedad de consumo que nos vence por momentos, y que nos dirige hacia el fracaso económico.

Ahorrar también significa priorizar. Darnos cuenta de lo relevante, lo que nos hace felices, nos aporta, nos alimenta mejor o nos hace sentirnos elegantes o cultivados, utilizando la cabeza y no los caprichos momentáneos.

La tasa de ahorro de los hogares españoles es el 6.5%, la más baja en nueve años

Hay muchas familias en situaciones extremas, por el gasto desmedido y el sobreendeudamiento. Según el INE, la tasa de ahorro de los hogares españoles es el 6.5%, la más baja en 9 años, cifras alarmantes en un contexto de recuperación económica y aumento del empleo.

Después de este artículo tendremos las claves para dirigir nuestro barco al puerto de la estabilidad, la seguridad y el autocontrol.

Diez campos fundamentales en el ahorro

Lo primero es calcular la media de los ingresos anuales de la unidad familiar. A continuación, planificar los gastos recurrentes y también los extraordinarios.

La idea es hacer una plantilla anual y acto seguido prorratear mensualmente ingresos y gastos para analizar lo que podemos gastar y lo que no. Hay que respetarlo a rajatabla. No podemos llegar a fechas importantes como pago de seguros, IBI, comuniones o vacaciones sin un euro en la cuenta corriente. De tal forma que, si mensualmente corresponde un gasto en seguros de 30 euros, y dentro de cinco meses cargan los 360 correspondientes a todo el año, esa cantidad prevista mensual no la puedo gastar bajo ningún concepto.

Es determinante la disciplina y los siguientes son los diez campos fundamentales en el ahorro.

Compras

Es importantísimo comprar sólo en época de rebajas. En el sector textil como mínimo dos al año, pero si estamos un poco atentos hay promociones y rebajas de determinados artículos de forma constante.

Hay que hacer inventario de lo necesario y planificar su compra en el periodo adecuado. Hay que evitar las compras impulsivas, son una lacra para el ahorrador. Las tarjetas de fidelización de ciertos comercios, gasolineras o supermercados son interesantes, porque permiten descuentos. Es útil y rentable aprovecharlo.

Alimentación

Es vital comer sano, pero si nos dejamos llevar por la moda de la comida orgánica podemos gastarnos auténticas fortunas y, a juzgar por los expertos, sin mucho fundamento. Si comparamos y probamos entre diferentes establecimientos podemos encontrar un equilibrio entre marcas blancas, productos de calidad y alimentos de temporada con precios competitivos. Es necesario cotejar ofertas y promociones cotidianamente.

Comprar agua embotellada no tiene mucho sentido, ya que la del grifo tiene gran calidad en casi todas las ciudades.

Tarjetas
Algunos temas importantes son comprar en rebajas y no aplazar los pagos de las tarjetas

Nunca hay que aplazar pagos. Los intereses superan el 20% en la mayoría de los casos y nos hacen entrar en una espiral de endeudamiento insoportable. Es el principio de la ruina para muchas familias que piden préstamos para pagar esas cuotas que jamás se amortizan.

Viajes

Viajar es enriquecedor e interesante a todos los niveles. El problema es que para que sea razonable nos conviene reservar con mucha antelación; la mayoría de los vuelos de larga distancia con un mínimo de cinco meses.

La regla de oro es nunca viajar en temporada alta, es incómodo y extremadamente caro.

Vehículos

Soy partidario de vehículos kilómetro 0, segunda mano o seminuevos, siempre con el correspondiente asesoramiento.

Vivienda

Comprar es mejor que alquilar, siempre y cuando no compremos durante una burbuja. Evidentemente hay otras consideraciones como la movilidad geográfica, cada vez más frecuente, que dificultan la posibilidad de compra.

Sin embargo, si vemos una oportunidad, y tenemos opciones de permanecer en el mismo destino más de cinco años, hay que aprovecharlo, siempre que las cuotas de la hipoteca sean razonables y nuestra estabilidad laboral lo permita.

Plan de ahorro

Es necesario contratar un plan de ahorro con una aportación mensual. Las compañías aseguradoras son las que mejor entienden este producto financiero. Detraen una determinada cantidad de la cuenta que ya no tendremos disponible, con lo cual no existirá la tentación de gastarlo.

A pesar de los bajos tipos de interés es factible conseguir un 0.6% anual sin apenas riesgo. Tras el paso de los años la magia del interés compuesto cumplirá su cometido. En caso de necesidad se puede rescatar.

Seguros

Las entidades financieras están a la caza del seguro como uno de los productos más rentables para cuadrar sus márgenes. Hay que estar alerta para evitar su venta cruzada en ciertas operaciones si fuera posible. Si lo contratamos a través de un corredor es muy probable que sea más económico y con coberturas más acordes a nuestras necesidades.

Eficiencia energética

Tenemos que conseguir que nuestra vivienda sea lo más eficiente energéticamente, para lo cual hay que invertir.

Al respecto cabría explicar que lo primero es adquirir unos buenos electrodomésticos, con un bajo consumo energético. Aunque la inversión inicial resulte más elevada lo importante es que tengan una duración larga y menos consumo que sus comparables.

El correcto aislamiento es determinante. Es una inversión rentable. Modernizar calderas y mantener una temperatura racional, no superior a los 22 grados en invierno. En verano hay que ventilar en los momentos más propicios del día para que la vivienda no esté recalentada.

Apagar los dispositivos que tengamos en stand by como televisores, ordenadores, cadenas musicales, teléfonos inalámbricos, decodificadores… Y respecto a la iluminación tenemos que conseguir o cambiar las bombillas tradicionales por otras led, eligiendo las más adecuadas.

Lotería

Según la OCU, los españoles gastamos de media 450 euros al año en juegos de azar, cantidad muy preocupante teniendo en cuenta que prácticamente no hay retorno. Las estadísticas no mienten, y los afortunados con premios importantes son un porcentaje anecdótico de la población. Si evitamos este dispendio, tendremos otro importe destacado a nuestra disposición que irá engrosando nuestro dinero disponible. ¡Nos acaba de tocar un premio!

Al final nuestro trabajo tendrá una gran recompensa, dispondremos de un dinero extra que podremos reinvertir y nuestro pequeño colchón irá creciendo. Esto nos permitirá ir generando un patrimonio y cuando sea factible tendremos a nuestro alcance otras modalidades de inversión que nos generarán tranquilidad e ingresos recurrentes, entraremos en el círculo virtuoso del ahorro. Podremos ir alcanzando futuras metas y objetivos vitales que parecían imposibles.

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