Por su WhatsApp muere el pez

La gran relevancia que han alcanzado en nuestra vida las redes sociales como forma de comunicación ha tenido también su incidencia en el día a día de nuestros juzgados y tribunales Ya es frecuente la presentación en juicio de pruebas tales como una conversación impresa de WhatsApp, un ´pantallazo` de Facebook o simplemente una grabación de conversación telefónica. Esto último viene facilitado por una amplia gama de aplicaciones que permiten una grabación de conversación sin dificultad alguna, cosa que en otro tiempo requería de medios técnicos de difícil alcance. «Sobre la eficacia en juicio de este tipo de medios se le podría dar categoría de ´prueba reina`» Si ustedes se preguntan sobre la eficacia en juicio que puede alcanzar este tipo de medios, bien podría dársele la categoría de ´prueba reina`, dada la inequívoca certeza que pueden aportar y la comprometida situación que dejan a quien perjudica. Es incorrecto pensar que por el hecho de desarrollarse la comunicación en un entorno privado de comunicación vayan a quedar dentro de esa esfera privada entre ambos interlocutores, por ejemplo un ´privado` de Facebook o WhatsApp, (no hablamos de publicaciones en grupo o redes más amplias como twitter). Especialización pericial Cosa distinta será que un tercero ajeno a la conversación acceda a tal comunicación y la difunda. Habrá atentado contra la intimidad y el secreto de comunicaciones, incurriendo en delito. Tratándose de los interlocutores la revelación de tal comunicación tendrá que estar amparada en una razón legítima, como es la defensa de un derecho propio y siempre en el contexto de un juzgado o de análoga consideración. Esto que parece una obviedad en ocasiones sucumbe ante la tentación de darle al símbolo ´compartir`. Cosa pareja a la facilidad de reproducir este tipo de conversaciones resulta la posibilidad de falsearlas o alterar su contenido. Por tal motivo los profesionales peritos en la materia han alcanzado una alta especialización en lo que a redes sociales se refiere. Incidencia de la prueba Procesos judiciales que en ocasiones se veían huérfanos de prueba, como por ejemplo los matrimoniales, dado que las relaciones se producen en la intimidad de la pareja, ven probadas alegaciones que tiempo atrás caerían en saco roto. También son ejemplo las situaciones laborales irregulares, donde no hay alta, ni transferencias, ni recibos de nóminas, ni compañeros dispuestos a delatar al jefe, pueden verse salvados gracias a conversaciones con el ´jefe`. «En temas como el ´bullying` esta prueba tiene especial importancia» Tampoco es escasa la incidencia de esta prueba en supuestos de ´bullying` o acoso escolar, pues es precisamente en las redes sociales donde mayor incidencia tiene tan detestable comportamiento. Como resumen y conclusión basta decir la conocida frase de que “cada cual es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla”.   Relacionado

Artículo de opinión de José Miguel Masanet | Abogado

- Escrito el 25 mayo, 2017, 7:12 pm
4 mins
La gran relevancia que han alcanzado en nuestra vida las redes sociales como forma de comunicación ha tenido también su incidencia en el día a día de nuestros juzgados y tribunales

Ya es frecuente la presentación en juicio de pruebas tales como una conversación impresa de WhatsApp, un ´pantallazo` de Facebook o simplemente una grabación de conversación telefónica. Esto último viene facilitado por una amplia gama de aplicaciones que permiten una grabación de conversación sin dificultad alguna, cosa que en otro tiempo requería de medios técnicos de difícil alcance.

«Sobre la eficacia en juicio de este tipo de medios se le podría dar categoría de ´prueba reina`»

Si ustedes se preguntan sobre la eficacia en juicio que puede alcanzar este tipo de medios, bien podría dársele la categoría de ´prueba reina`, dada la inequívoca certeza que pueden aportar y la comprometida situación que dejan a quien perjudica. Es incorrecto pensar que por el hecho de desarrollarse la comunicación en un entorno privado de comunicación vayan a quedar dentro de esa esfera privada entre ambos interlocutores, por ejemplo un ´privado` de Facebook o WhatsApp, (no hablamos de publicaciones en grupo o redes más amplias como twitter).

Especialización pericial

Cosa distinta será que un tercero ajeno a la conversación acceda a tal comunicación y la difunda. Habrá atentado contra la intimidad y el secreto de comunicaciones, incurriendo en delito. Tratándose de los interlocutores la revelación de tal comunicación tendrá que estar amparada en una razón legítima, como es la defensa de un derecho propio y siempre en el contexto de un juzgado o de análoga consideración. Esto que parece una obviedad en ocasiones sucumbe ante la tentación de darle al símbolo ´compartir`.

Cosa pareja a la facilidad de reproducir este tipo de conversaciones resulta la posibilidad de falsearlas o alterar su contenido. Por tal motivo los profesionales peritos en la materia han alcanzado una alta especialización en lo que a redes sociales se refiere.

Incidencia de la prueba

Procesos judiciales que en ocasiones se veían huérfanos de prueba, como por ejemplo los matrimoniales, dado que las relaciones se producen en la intimidad de la pareja, ven probadas alegaciones que tiempo atrás caerían en saco roto. También son ejemplo las situaciones laborales irregulares, donde no hay alta, ni transferencias, ni recibos de nóminas, ni compañeros dispuestos a delatar al jefe, pueden verse salvados gracias a conversaciones con el ´jefe`.

«En temas como el ´bullying` esta prueba tiene especial importancia»

Tampoco es escasa la incidencia de esta prueba en supuestos de ´bullying` o acoso escolar, pues es precisamente en las redes sociales donde mayor incidencia tiene tan detestable comportamiento.

Como resumen y conclusión basta decir la conocida frase de que “cada cual es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla”.