Una Vuelta a las raíces del ciclismo

José Antonio López Egio y Jaime Serna Ruiz logran reactivar la prestigiosa ronda alicantina para la categoría sub23 y élite, la antesala del profesionalismo

- Escrito el 29 marzo, 2018, 5:00 pm
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Del corazón de la vega Baja para toda la provincia de Alicante. Con ese espíritu ha regresado a las carreteras la Vuelta Ciclista a la Provincia de Alicante Gran Premio Costa Blanca, prueba que cumple su 23 edición, segunda consecutiva tras diez años de ausencia.

“Es el sueño de dos locos que tiramos para adelante”, resume este renacimiento José Antonio López Egio, director general de la prueba quien, junto a Jaime Serna Ruiz, vicepresidente del Club Ciclista Callosino, director técnico, han sido los encargados de recuperar una carrera que vivió su edad de oro a principios de siglo.

Volver a crecer
«El reto es crecer poco a poco y que todas las comarcas alicantinas puedan estar presentes en el recorrido» A. López (director general)

El pasado año, la prueba, que reúne a los mejores ciclistas de España y parte de Europa en categoría élite y sub-23, la antesala del profesionalismo, tuvo dos etapas y para esta edición, que se disputará del 18 al 20 de mayo, crece para contar con una más. “El reto es ir a más poco a poco hasta llegar a lo que fue, una prueba de una semana”, relata López.

Alicante siempre fue tierra de ciclistas. Desde el pionero oriolano Bernardo Ruiz, ganador de una Vuelta a España y tercero en un Tour de Francia en la década de los 40, pasando por contestano Vicente Belda, el crevillentino Santos González, campeón de España contra el crono, o más recientemente el ibense Raúl Plaza, campeón de España y ganador de etapas en la Vuelta y el Tour.

«Para que haya campeones y profesionales tiene que haber este tipo de pruebas» (A. López)

“Para que haya campeones y profesionales tiene que haber este tipo de pruebas”, apunta López, quien recuerda que súper clases como Miguel Induráin, Óscar Freire, Alejandro Valverde, Jan Ulrrich, Eric Zabel o Alberto Contador formaron parte del pelotón de esta carrera.

Salir del olvido

Precisamente, el legado del legendario pionero oriolano fue lo que originó el nacimiento de la prueba. El Club Ciclista Bernardo Ruiz se encargaba de su organización hasta el año 2007, pero la crisis económica, la falta de apoyos y el fallecimiento de Salvador Ortuño, alma mater de la carrera, acabaron por marchitar la prueba, que permaneció en el baúl del olvido durante una década.

La Vuelta a la Provincia de Alicante, heredera de la mítica Vuelta a la Vega Baja, llegó a ser todo un referente en el calendario ciclista. En sus mejores tiempos contó con una etapa prólogo y cinco etapas. Todo un lujo. López, que había seguido la prueba desde sus inicios como periodista de la Cadena SER, y Serna decidieron hace dos años tomar el relevo y, tras infinidad de horas de reuniones con instituciones y patrocinadores, lograron recuperar una vuelta emblemática.

“Hacemos esto porque es nuestra pasión”, afirma el director de la prueba, quien agradece especialmente a la Diputación Provincial de Alicante y a su Patronato de Turismo la ayuda recibida, así como a los ayuntamientos por cuyo término municipal pasará la prueba.

De toda la provincia
Forman parte de la prueba 180 ciclistas y unas 500 personas de organización

“Queremos que esta se la vuelta de toda la provincia, no solo de un club. Que todos los aficionados se vean identificados. El sueño es crecer en etapas y recorridos para llegar a todos los puntos de Alicante”, asegura López, cuyo principal cometido en la organización en burocrático, reuniones con instituciones y patrocinadores, mientras que Serna se encarga de la parte técnica de los recorridos.

El desgaste que provoca la organización de una Vuelta es brutal. Mover durante cuatro días un circo ambulante del que forman parte 180 ciclistas y unas 500 personas de organización (Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil, Asistencia Sanitaria, empleados para montaje de salida y meta, voluntarios, jueces y cronometradores de la federación y personal de la prueba) implica un ejercicio máximo de precisión y coordinación, como señala López.

Sin embargo, afirma que lo que más cuesta, con diferencia, es la burocracia anterior a la carrera. “Convencer a los ayuntamientos para que nos permitan tener la salida o la llegada es lo más duro. También fue complicado encontrar patrocinador, porque éramos una prueba que partía casi de cero, sin precedentes, pero si tienes el apoyo de las instituciones ya te ves con fuerza para todo lo demás”, recuerda el director general, quien también agradece a todos los patrocinadores privados su apoyo al proyecto.

Dentro del calendario nacional

La carrera, inscrita en el calendario nacional de la RFEC, es la única prueba ciclista alicantina con la categoría de Vuelta, y una de las más destacadas a nivel autonómico y nacional.  Tras el éxito de la pasada edición, todos los equipos españoles han querido estar presentes en esta nueva edición, así como varios extranjeros procedentes de Francia, Andorra, Portugal, Rusia e Israel. “Vamos a tener que dejar alguno fuera porque la demanda nos está sorprendiendo”, confiesa López.

Y es que la prueba tiene un enorme poder de seducción en el pelotón por varios motivos. “Se celebra en mayo, una buena fecha por la climatología, y el recorrido es espectacular porque en esta provincia tenemos de todo”, resalta López. Alicante no tiene los grandes colosos de alta montaña de otras provincias, pero cuenta con una orografía única para diseñar etapas nerviosas y espectaculares, como ha quedado demostrado en las últimas ediciones de la Vueltas Ciclista a España.

Uno de los problemas que ha tenido que sortear la organización de la prueba ha sido el del calendario. El objetivo era programar la prueba para marzo, mes elegido en la anterior etapa, para que fuera la primera Vuelta del calendario, pero la federación se opuso ya que no concede fechas hasta que concluyan sus pruebas de la Copa de España. Tampoco era posible organizarla los meses de junio a septiembre por las restricciones de tráfico, que impide en los meses de máximo movimiento de vehículos las carreteras cortarlas con fines deportivos.

Tres etapas
Este año se celebrará del 18 al 20 de mayo y contará con tres etapas con finales en Orihuela, La Nucía y Elche

La edición de este año contará con tres etapas, todas en línea. La prueba arrancará el próximo 18 de mayo en Alicante, escenario del final de la prueba el pasado año, para concluir en Orihuela. La segunda etapa tendrá como punto de salida la pedanía de San Bartolomé, en Orihuela, y concluirá en La Nucía, en el corazón de La Marina Baixa, tras 148 kilómetros de recorrido. “Es la etapa reina, ya que el pelotón deberá subir los puertos de Busot, Aigues y Finestrat”, explica López.

Por último, el pelotón partirá de la playa de Pilar de la Horadada el último día para llegar a la meta en Elche. “Intentamos que la prueba pase por todas las comarcas de la provincia, aunque no siempre es posible por la limitación de fechas y recorridos”, precisa López.

“Será emocionante y el maillot amarillo no se decidirá hasta el final”, intuye el director general de la Vuelta a la Provincia, competición que además de premiar al mejor en la general mantiene los tradicionales reconocimientos al mejor en la montaña, las metas volantes e, incluso, al primer ciclista alicantino.

Pero la Vuelta Ciclista a la Provincia de Alicante va mucho más allá de una simple carrera de deporte base. La prueba también tiene un importante componente social que pretende concienciar a los más jóvenes sobre la conducción en bicicleta. Tal y como ya sucedió el pasado año en Rojales, la organización, en esta ocasión de la mano de la concejalía de Seguridad Vial de Orihuela, impartirá cursos en tres centros escolares de Orihuela en los que explicará a los jóvenes cómo se debe circular correctamente en bicicleta para prevenir accidentes.