¡Será por principios!

- Escrito el 02 mayo, 2018, 5:00 pm
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Existe un pequeño lío en los ayuntamientos desde que llegó la pluralidad, en forma de nuevos partidos políticos, que provoca que lo que antes eran gobiernos de legislatura más o menos estable, ahora sean una continua ´caja de bombas`.

Basta con echar un vistazo al reportaje A Fondo en nuestro periódico de este mes, para ver lo acontecido en las principales ciudades de nuestra provincia en esta legislatura. Y bastaría con ver que muchos ayuntamientos se han pasado casi toda la legislatura con presupuestos prorrogados, ante la imposibilidad de aprobar unos nuevos.

Todo esto es algo a lo que nos tenemos que acostumbrar, y que bien gestionado no debería ser malo para el ciudadano.

Nuevas personas, misma actuación

Algo quizá sí que espera uno de aquellas personas que criticaban abiertamente a los ´partidos de siempre`, a los que les acusaba de estar ahí por sus propios intereses y no por los ciudadanos, denominándoles ´la casta`. En cambio, algunas de esas personas dejan mucho que desear y hacen bueno aquello de Groucho Marx: “estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros”

Me estoy refiriendo al caso de Alicante, y a una actitud personal. Por supuesto que para nada es una forma de cuestionar la legitima llegada a la alcaldía de Luis Barcala, la cual es legal y le llega como partido más votado por los alicantinos.

Pero esa llegada se produce gracias al voto de una ex de Podemos, Nerea Belmonte. Sí, una de esas personas que hablaban de casta y todas esas cosas que mencionaba anteriormente. Hasta ahí, incluso podría ser entendible. Belmonte perdió su cartera de concejala y fue expulsada del partido por, presuntamente, conceder contratos a una empresa de dos compañeros de partido.

Es algo que no está demostrado, por lo que no está investigada, y que por lo tanto la puede suponer esa ´irá` contra la forma de actuar de su anterior partido; incluso que la puede llegar a considerar si ese partido merece la confianza de los ciudadanos a los que representa.

El listón muy bajo

En este punto quiero hacer un inciso, porque esa expulsión en cualquier caso es una prueba de dónde se quiere poner el listón, y creo que, si no se quieren paralizar las instituciones, se debería marcar un criterio más coherente. Hemos pasado del todo vale a con que alguien tosa, tú te vas.

El listón en una investigación (antes llamado imputación) ya es bastante ´a coger con pinzas`. Hay que tener en cuenta que cualquiera va mañana con un amigo a denunciar que le han agredido, por ejemplo, y por si acaso se abre una investigación y el presunto autor de esa agresión pasa a ser investigado, aunque luego quede demostrado que tal agresión no existió.

Caso Nerea

Centrándome en el ´Caso Nerea` el problema de su decisión, al menos según mi criterio, viene del motivo por el que decide dar el gobierno al PP. “Miguel Ángel Pavón -Guanyar- no ha querido dar su brazo a torcer y restituirme mi honor y mis derechos tanto políticos, como económicos”. Es decir, dar el Gobierno a otro signo político viene exclusivamente de un tema personal de no restitución de competencias y sueldo, y no de algo pensando en los ciudadanos a los que representa. ¿En qué se diferencia esto de lo que critican?

Juicios populares

Fuera de esta consideración, me parece peligroso que se nos olvide que quien tiene responsabilidades debe de tener la cabeza fría. Un árbitro no debe cambiar lo que ha pitado porque los aficionados se opongan, y tampoco la política se debe ´jugar` en la calle. Los juicios populares van y vienen por lo que en ese momento esté de moda, basados normalmente en una información poco fiable, y más aun con las redes sociales.

Con ese criterio de lo ´popular` podemos caer en el error de centrarnos en cuando pillaron a Cifuentes cogiendo unas cremas, hace siete años, y olvidarnos que la electricidad, que eso sí nos afecta gravemente a todos, sigue siendo cada vez más cara y seguimos permitiendo las mentiras.

Todavía recuerdo hace unos meses, cuando estábamos acuciados por una sequía en este País (que sí, de verdad, que la había y no caía ni una gota en meses) y el Presidente del Gobierno achacaba la subida de lo que pagamos todos por electricidad a la falta de lluvia. Y ahora, con lo que ha llovido… ¡nos tendría que salir gratis! Lo dudoso es que la influencia de la climatología llegue al bolsillo del consumidor final.

¿Qué hacemos con el agua?

Por cierto, otra de las cosas que nos deberían obligar a movilizarnos. Cada poco tiempo hablamos de sequía, nuestra huerta ha estado a punto de morir de sed a finales del pasado año, pero cuando llueve se desperdicia. La riada del Ebro ha echado al mar en 20 días el equivalente al agua que consumen la suma de los hogares de toda España en un año.

Mientras, ni a Aragón le llegan los pantanos prometidos desde hace décadas, ni existe un Plan nacional del agua que posibilite el trasvase reclamado. Y ojo que el problema no solo es nuestro, a día de hoy mientras sufren las riadas, parte de la cuenca del Ebro sigue sintiendo los efectos de la sequía.

Desde los 14 años dedicado a esta profesión del periodismo en la que ha ejercido en todos los niveles, desde corresponsal a editor. En la actualidad es el director de los medios de comunicación AQUÍ.