Sentido del humor para denunciar la falta de descanso

- Escrito el 28 diciembre, 2017, 6:00 pm
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Desde hace unas semanas, la plaza de San Cristóbal tiene una nueva denominación extraoficial. Ahora también se la conoce como ‘plaza del Santísimo Desmadre’.

‘Plaza del Váter Público’, ‘calle del Perpetuo Grito’, ‘callejón del Cubalitro’ o ‘avda. de la Mafia Alcohelera’ son algunos de los nombres utilizados

No es la única. Diversas calles y plazas del Casco Antiguo se han visto renombradas mediante improvisados carteles colgados junto a las placas oficiales. Paseando por el barrio encontramos la plaza de las Broncas, la calle del Perpetuo Grito, del Váter Público, de las Ratas, etc.

Protesta vecinal
«El Casco Antiguo es muy tranquilo entresemana, casi como un pueblo. Pero los fines de semana se convierte en un infierno» J.M. Morán

Detrás de esta divertida iniciativa están los vecinos de esta zona, agrupados en un colectivo anónimo al que han llamado Movimiento Vecinal de Autodefensa del Casco Antiguo de Alicante (MOVACA). Es su forma satírica de manifestar lo hartos que están del ruido y suciedad descontrolados que soportan todos los fines de semana.

“Vivir en el Casco Antiguo es precioso entresemana. La vida es tranquila, casi como si fuera un pueblo. Sin embargo, al llegar el viernes empieza el infierno” nos comenta el ceramista José María Morán Berruti, quien también es vicepresidente de la Asociación vecinal Laderas del Benacantil.

Desde esta organización llevan años reivindicando su derecho al descanso, y critican al Ayuntamiento por “ser incapaz de aportar soluciones”.

Botellones

Los carteles satíricos aparecen y desaparecen. Algunos siguen colocados en las paredes, otros ya han volado. “Unas manos misteriosas los quitan por la noche, y otras manos misteriosas los recolocan por la mañana” declara Morán con fina ironía.

Es evidente que aquí existen diversos intereses cruzados. “Por un lado estamos los vecinos que queremos dormir tranquilos. Por otro, los comerciantes de los numerosos locales ubicados en el Casco Antiguo que prefieren evitarse una mala imagen” comenta el ceramista.

Aunque en realidad el mayor problema emana de aquellos videntes nocturnos que realizan la juerga en plena calle. “Todo empeoró considerablemente desde que empezó la moda del botellón” señala el representante vecinal.

Varios carteles evidencian esta realidad. Podemos leer un ‘callejón del Cubalitro’ e incluso una ‘avenida de la Mafia Alcohelera’. Se trata de una clara denuncia al poder de los comercios nocturnos y las empresas alcohólicas que, según los vecinos, impiden que las administraciones tomen medidas reales contra la práctica de beber en la calle.

Agresiones

Como es sabido por todos, la ingesta descontrolada de alcohol suele llevar a conflictos. De ahí nació la ‘plaza de las Broncas’ (más conocida como Plaza del Puente), un lugar habitual de trifulcas entre borrachos.

“Muchas peleas acaban en algo más que gritos. A veces terminan en sangre y con condenas en el juzgado. Es muy desagradable” nos comenta Morán.

Suciedad

Además del ruido y los jaleos, otra preocupación vecinal es la suciedad que se queda amontonada tras una noche de jolgorio. Algunas callejuelas estrechas y poco iluminadas, como Toledo o Santo Tomás, se han convertido en la ‘calle de los Orines’ o del ‘Manekken pis’ respectivamente.

Pero no todo son residuos humanos. También es habitual ver regaderos de botellas vacías, colillas, preservativos y todo tipo de material vario. A veces toda esta basura se queda estancada durante demasiado tiempo, provocando la visita de roedores. De ahí que también haya nacido la ‘calle de las Ratas’.

“Normalmente las vías donde están los negocios son las que primero limpian. Sin embargo, las más estrechas y pegadas en el Benacantil permanecen sucias más tiempo. Precisamente estas suelen ser las más mugrientas, pues están más escondidas y son muy buscadas por los jóvenes”.

Denuncia contra los veladores
Una asociación vecinal ha denunciado al Ayuntamiento por los veladores de la calle Castaños y alrededores

El debate sobre el exceso de ruido y suciedad durante los fines de semana ya viene de largo en Alicante. Si cabe, se ha visto acrecentado durante los últimos tiempos por la moda del tardeo.

La guerra de los carteles tampoco es ni mucho menos nueva. De hecho, al principio de la actual legislatura aparecieron varios pasquines satíricos cerca de la Rambla en protesta contra el entonces vicealcalde Miguel Ángel Pavón por proponer reducir el número de veladores.

El último paso lo ha dado ahora la Asociación de Vecinos del Centro Tradicional, cuando el pasado mes de diciembre decidieron presentar una demanda contra el Ayuntamiento. Precisamente el principal punto de discordia son las numerosas terrazas de bares que funcionan por la zona de la calle Castaños y alrededores.

“La especialidad de Alicante siempre ha sido el cortoplacismo, hacer negocios con poca inversión y fastidiando el patrimonio. Ahora los jóvenes de toda la provincia vienen a nuestra ciudad, para hacer lo que no se atreven en sus localidades. Exigimos vivir con la paz y tranquilidad que cualquier ciudadano merece” sentencia José María Morán Berruti.