El Proyecto Domus de la UA permite determinar cómo era el paisaje de La Alcudia en época tardoantigua

La verificación en laboratorio de los diferentes tipos de polen permite representar el paisaje en cada momento histórico recogido en la secuencia del yacimiento de la Alcudia Algunos pigmentos decorativos hallados podrían indicar el alto poder económico de los propietarios de las viviendas   La colaboración de los equipos científicos procedentes del Centro Superior de Investigación Científica (CSIC), de la Universidad de Murcia (UMU) y de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) con el proyecto Domus-La Alcudia: Vivir en Ilici va a despejar la incógnita sobre cómo era el paisaje en esa zona excavada de La Alcudia de Elche durante los siglos VI, VI y VIII d. C. En la construcción del documento arqueológico concurren diversas disciplinas y metodologías, más allá de la fase de excavación estratigráfica, que estudia e interpreta las tierras y estructuras estratificadas; estas otras disciplinas y metodologías, a menudo, requieren la sinergia con otras instituciones con las que el INAPH y la Universidad de Alicante vienen colaborando. En esta ocasión, la suma de diferentes informes, tanto a nivel ambiental como en cuanto a microtopografía del yacimiento y estudio de restos arquitectónicos y decorativos, permitirá aproximarnos a los estadios tardoantiguos, al final de la ciudad romana y momento de abandono de ésta. En los próximos meses el equipo multidiciplinar e interuniversitario implicado en este proyecto científico obtendrá una secuencia diacrónica ambiental completa de los niveles de ocupación tardoantiguos del yacimiento gracias al estudio del polen y de las esporas efectuado durante este mes de abril por Sebastián Pérez Díaz, especialista en paleoambiente y miembro del Grupo de Arqueobiologíadel  Instituto de Historia del CSIC en Madrid. Pérez Díaz ha realizado el muestreo bioarqueológico del sector excavado esta campaña. Su trabajo ha consistido en tomar muestras de diferentes unidades estratigráficas con el objeto de analizar el contenido en polen depositado en cada matriz sedimentaria. La determinación en laboratorio de los diferentes tipos de polen permite representar el paisaje en cada momento histórico recogido en la secuencia del yacimiento de la Alcudia, así como determinar la incidencia del grado de antropización o transformación por efecto del ser humano sobre el medio, en el paisaje a lo largo de la historia. La contrastación de los resultados palinológicos (polen) con los estudios paleobotánicos, básicamente de los restos de las semillas y frutos (carpológicos) y de la conservación de los carbones y maderas (antracológicos) obtenidos por flotación, junto a otros estudios de tipo sedimentológico y geomorfológico, permitirá elaborar la primera propuesta sobre la evolución del paisaje durante la antigüedad en el campo d’Elx. En los próximos meses tendremos una secuencia diacrónica ambiental completa de los niveles de ocupación tardoantiguos del yacimiento. La obtención de diferentes productos geomáticos es posible tras el vuelo fotogramétrico con dron teledirigido por todo el yacimiento de La Alcudia llevado a cabo por el Grupo de Teledetección y SIG del Instituto de Desarrollo regional de la Universidad de Castilla la Mancha, con quien el INAPH tiene suscrito un convenio específico de colaboración para abordar proyectos de investigación en materia de documentación y difusión del Patrimonio Arqueológico. Entre estos productos geomáticos destacan los modelos digitales del terreno de alta resolución, que permiten analizar la microtopografía del yacimiento, o modelos en 3D y ortofotoimágenes del área excavada durante esta campaña en el sector 4F; todo ello georreferenciado en ambiente SIG. Se prevé también testar en La Alcudia la infraestructura de datos espaciales de patrimonio arqueológico y las aplicaciones desarrolladas en el proyecto IDEARQ+SIA para la edición y publicación de contenidos cartográficos y documentales del registro arqueológico en open data. La Universidad de Murcia, a través de su grupo de investigación E041-02 ARQUEOLOGIA dirigido por el catedrático  y patrono de La Fundación La Alcudia, Sebastián Ramallo, colabora en el estudio de los restos arquitectónicos y decorativos romanos. En este sentido la profesora Alicia Fernández Díaz, del departamento de Prehistoria, Arqueología, Historia Antigua, Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas, ha iniciado el estudio y catalogación de los numerosos estucos pintados que han aparecido en los niveles tardoantiguos excavados. Aunque los fragmentos no están aún asociados a las domus, sino a su destrucción, se aprecia una riqueza y complejidad decorativa, con imitación de mármol veteado y moteado del siglo II d.C. en adelante, con molduras y restos de techo. Destacan también, según la experta de la UMU, algunos motivos típicos del III estilo pompeyano que no suelen llegar más allá de mediados del siglo I d.C. y ciertos pigmentos caros, como el azul egipcio y el rojo cinabrio, que podrían indicar el alto poder económico de los propietarios que decoraron sus viviendas quizá en época antonina. De esta forma, las fases tardías de la ciudad de Ilici proporcionan una abundante información, no sólo sobre los contextos de los siglos VII y VIII, escasamente documentados hasta ahora, sino también sobre la riqueza de las fases romanas imperiales. Post Views: 233 Relacionado

Será la primera propuesta sobre la evolución del paisaje durante la antigüedad en el campo d’Elx que se elabore con datos bioarqueológicos

- Escrito el 12 abril, 2017, 12:08 pm
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  • La verificación en laboratorio de los diferentes tipos de polen permite representar el paisaje en cada momento histórico recogido en la secuencia del yacimiento de la Alcudia
  • Algunos pigmentos decorativos hallados podrían indicar el alto poder económico de los propietarios de las viviendas

 

La colaboración de los equipos científicos procedentes del Centro Superior de Investigación Científica (CSIC), de la Universidad de Murcia (UMU) y de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) con el proyecto Domus-La Alcudia: Vivir en Ilici va a despejar la incógnita sobre cómo era el paisaje en esa zona excavada de La Alcudia de Elche durante los siglos VI, VI y VIII d. C.

En la construcción del documento arqueológico concurren diversas disciplinas y metodologías, más allá de la fase de excavación estratigráfica, que estudia e interpreta las tierras y estructuras estratificadas; estas otras disciplinas y metodologías, a menudo, requieren la sinergia con otras instituciones con las que el INAPH y la Universidad de Alicante vienen colaborando. En esta ocasión, la suma de diferentes informes, tanto a nivel ambiental como en cuanto a microtopografía del yacimiento y estudio de restos arquitectónicos y decorativos, permitirá aproximarnos a los estadios tardoantiguos, al final de la ciudad romana y momento de abandono de ésta.

En los próximos meses el equipo multidiciplinar e interuniversitario implicado en este proyecto científico obtendrá una secuencia diacrónica ambiental completa de los niveles de ocupación tardoantiguos del yacimiento gracias al estudio del polen y de las esporas efectuado durante este mes de abril por Sebastián Pérez Díaz, especialista en paleoambiente y miembro del Grupo de Arqueobiologíadel  Instituto de Historia del CSIC en Madrid. Pérez Díaz ha realizado el muestreo bioarqueológico del sector excavado esta campaña. Su trabajo ha consistido en tomar muestras de diferentes unidades estratigráficas con el objeto de analizar el contenido en polen depositado en cada matriz sedimentaria. La determinación en laboratorio de los diferentes tipos de polen permite representar el paisaje en cada momento histórico recogido en la secuencia del yacimiento de la Alcudia, así como determinar la incidencia del grado de antropización o transformación por efecto del ser humano sobre el medio, en el paisaje a lo largo de la historia.

La contrastación de los resultados palinológicos (polen) con los estudios paleobotánicos, básicamente de los restos de las semillas y frutos (carpológicos) y de la conservación de los carbones y maderas (antracológicos) obtenidos por flotación, junto a otros estudios de tipo sedimentológico y geomorfológico, permitirá elaborar la primera propuesta sobre la evolución del paisaje durante la antigüedad en el campo d’Elx. En los próximos meses tendremos una secuencia diacrónica ambiental completa de los niveles de ocupación tardoantiguos del yacimiento.

La obtención de diferentes productos geomáticos es posible tras el vuelo fotogramétrico con dron teledirigido por todo el yacimiento de La Alcudia llevado a cabo por el Grupo de Teledetección y SIG del Instituto de Desarrollo regional de la Universidad de Castilla la Mancha, con quien el INAPH tiene suscrito un convenio específico de colaboración para abordar proyectos de investigación en materia de documentación y difusión del Patrimonio Arqueológico. Entre estos productos geomáticos destacan los modelos digitales del terreno de alta resolución, que permiten analizar la microtopografía del yacimiento, o modelos en 3D y ortofotoimágenes del área excavada durante esta campaña en el sector 4F; todo ello georreferenciado en ambiente SIG.

Se prevé también testar en La Alcudia la infraestructura de datos espaciales de patrimonio arqueológico y las aplicaciones desarrolladas en el proyecto IDEARQ+SIA para la edición y publicación de contenidos cartográficos y documentales del registro arqueológico en open data.

La Universidad de Murcia, a través de su grupo de investigación E041-02 ARQUEOLOGIA dirigido por el catedrático  y patrono de La Fundación La Alcudia, Sebastián Ramallo, colabora en el estudio de los restos arquitectónicos y decorativos romanos. En este sentido la profesora Alicia Fernández Díaz, del departamento de Prehistoria, Arqueología, Historia Antigua, Historia Medieval y Ciencias y Técnicas Historiográficas, ha iniciado el estudio y catalogación de los numerosos estucos pintados que han aparecido en los niveles tardoantiguos excavados. Aunque los fragmentos no están aún asociados a las domus, sino a su destrucción, se aprecia una riqueza y complejidad decorativa, con imitación de mármol veteado y moteado del siglo II d.C. en adelante, con molduras y restos de techo.

Destacan también, según la experta de la UMU, algunos motivos típicos del III estilo pompeyano que no suelen llegar más allá de mediados del siglo I d.C. y ciertos pigmentos caros, como el azul egipcio y el rojo cinabrio, que podrían indicar el alto poder económico de los propietarios que decoraron sus viviendas quizá en época antonina.

De esta forma, las fases tardías de la ciudad de Ilici proporcionan una abundante información, no sólo sobre los contextos de los siglos VII y VIII, escasamente documentados hasta ahora, sino también sobre la riqueza de las fases romanas imperiales.

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