«Nuestro objetivo es que en Alicante se vuelva a hablar de balonmano»

El capitán del C.D. Agustinos admite que el club tiene potencial suficiente para ascender a Asobal en los próximos años

- Escrito el 03 octubre, 2017, 7:34 pm
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Entrevista > Kiko Padilla | Capitán del C.D. Agustinos

A pesar de haber vivido un ascenso a la Liga Asobal con el BM Benidorm, Kiko Padilla, actual capitán de Agustinos, recuerda intensamente la “gesta histórica” que realizó el equipo colegial el pasado mes de mayo en una Catedral abarrotada. Ahora, y ya en División de Honor Plata, el equipo alicantino vive uno de los momentos más dulce de su historia tras un comienzo de temporada soñado.

¿Cómo han vivido, tanto a nivel de club como de plantilla, en este comienzo de temporada el salto de categoría a División de Honor Plata?

A principios de julio lo vivimos con mucha incertidumbre, porque para el club es un cambio muy importante, comparándolo con el fútbol sería como pasar de Segunda B a Segunda, de amateur 100% a semiprofesional, y para un colegio es un salto importante.

Había mucha incertidumbre en si se podía sacar el equipo adelante, pero entre el esfuerzo del colegio y las entidades colaboradoras se ha conseguido. Empezamos la pretemporada con 10 jugadores, ahora hemos completado un poco mejor la plantilla y los resultados están avalando que no somos muchos, pero estamos compitiendo bien.

Han comenzado la temporada de manera inmejorable. ¿Se esperaba este inicio tan bueno de su equipo?

Ni mucho menos. Somos un equipo recién ascendido, nuestro objetivo este año es ganar los máximos partidos posibles en casa y a domicilio intentar plantar cara y poder competir hasta el final. Somos el equipo con uno de los presupuestos más bajos de la categoría.

¿Cuál es la clave de esta plantilla para que se haya dado este momento tan positivo?
«Las dificultades han hecho que la plantilla esté cada vez más unida, somos una familia»

Las dificultades que hubo al principio de la temporada ha hecho que los que estamos ahora mismo en esta plantilla es porque creemos en el proyecto y sabíamos que solo dependía de nosotros. Las dificultades han hecho que la plantilla esté cada vez más unida, que seamos una piña y que haya buen ambiente en el vestuario. No hay ningún equipo que pueda llegar a nada si no es una familia.

¿Qué objetivo se marcan para esta temporada en División de Honor Plata?

Nuestro objetivo tiene que ser que en Alicante vuelva a hablarse de balonmano, que vuelva a haber ilusión por venir al pabellón y que la gente recuerde la época dorada del balonmano del Calpisa, Tecnisán y Helados Alacant. Para nosotros con mantener la categoría y conseguir una buena afluencia de público al pabellón sería una buena temporada.

¿Cómo ve el nivel de la plantilla?

Tenemos una combinación de gente un poco más mayor con gente joven. Los más jóvenes cada vez están aportando más y dando calidad a los entrenamientos, pero podríamos decir que tenemos una plantilla un poco corta en cuanto a efectivos, aunque buena en cuanto a calidad.

Han pasado de jugar en la Catedral al pabellón Pitiu Rochel tras el ascenso. ¿Se ha acostumbrado el equipo a jugar en su nuevo feudo?

Sí, estamos encantados con el cambio. Teníamos un poco de miedo al principio, porque la diferencia de capacidad de un pabellón a otro es evidente y no es lo mismo 500 personas en el colegio que en el Pitiu Rochel. Ha sido una grata sorpresa que, desde el primer partido de Liga, ha habido muy buen ambiente en el pabellón y ya estamos 100% adaptados y encantados de poder abrirnos a la ciudad de Alicante jugando en este mítico escenario.

La afición es otro pilar importante para ustedes. Se nota que Alicante quiere volver a ver balonmano de máximo nivel.
«No queremos ser solo el Agustinos, queremos ser el equipo de toda la ciudad de Alicante»

Es la mayor satisfacción que tenemos, a parte del buen momento que estamos atravesando ahora mismo. Lo estamos notando. La afición es fundamental para nosotros. No queremos ser solo el equipo de Agustinos, queremos ser el equipo de toda la ciudad de Alicante y es uno de los motivos por los que nos hemos ido al Pitiu Rochel.

Teniendo a tan solo una categoría la Liga Asobal, ¿se ha pensado en el ascenso o es algo para el futuro?

Nosotros tenemos claro que tenemos el potencial para poder llegar a la Liga Asobal, por ciudad y por cantera. Alicante tiene un déficit ahora mismo de ilusión en cuanto al deporte y esperamos poder ilusionar a la ciudad y, junto con la cantera que tenemos, con más de 400 niños jugando a balonmano, combinando ambas cosas, el ascenso a Asobal tiene que llegar. No sabemos si llegará este año o dentro de algún tiempo.

Una de las buenas noticias tras el ascenso fue la continuidad del entrenador, Óscar Gutiérrez.

Óscar es el precursor. Fue el primero que llegó con este proyecto al club, que lo ofreció y que hizo abrir un poco los ojos al colegio de que realmente era una pena que una cantera, de la categoría de Agustinos, tuviese que desprenderse de todos sus jugadores y repartirse por los equipos de la provincia o incluso del resto de España. La aportación de Óscar Gutiérrez es fundamental, ha sido el líder del proyecto y los resultados le avalan.

¿Cómo ve el nivel de este año de la División de Honor Plata?

Es una categoría muy irregular, es muy cambiante ya que las plantillas varían de un año a otro porque es una competición semiprofesional y muchas veces el tema económico marca mucho a cada club.

Personalmente, ¿qué recuerda del ascenso de Agustinos a la División de Honor Plata?
«El ascenso de la temporada pasada es lo más bonito que he vivido deportivamente hablando»

Lo que más recuerdo es el último partido del fin de semana del playoff. Nos la jugábamos contra el filial del Anaitasuna y era un partido en el que, dependiendo del resultado, cualquier equipo podía ascender de categoría. Nosotros éramos los que más difícil lo teníamos, porque teníamos que ganar de más de seis goles, y fue una gesta heroica. La Catedral se volcó con nosotros y cuando fueron viendo que íbamos cogiendo cada vez más renta nos llevaron en volandas.

Esa sensación de tener a 600 personas, muchas de ellas niños, gritando y animando, ese recuerdo es para toda la vida. Yo ascendí con Benidorm a la Liga Asobal y aunque deportivamente fue más importante, el ascender delante de tu gente, con tantos niños, que es los más importante que tenemos, eso es lo más bonito que he vivido deportivamente hablando.