Nuevos tiempos, nuevas maneras de educar

InteRed quiere fomentar una educación escolar basada en el respeto multirracial, la igualdad de género y el medioambiente

- Escrito el 28 marzo, 2018, 7:00 pm
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“En mi clase teníamos varios problemas de relaciones sociales. Había algunos nenes que se sentían rechazados o incomprendidos. Así que pusimos en práctica un nuevo método para trabajar las emociones relacionadas con el acoso escolar” cuenta Cristina Buena, maestra de 1º de Primaria en el colegio Nuestra Señora de los Ángeles en Alicante.

Impulsados por una iniciativa de la organización InteRed, sus alumnos interpretaron una obra de teatro inspirada en el célebre cuento ‘El patito feo’. Así, pudieron meterse realmente en la piel de alguien que es excluido, y aprendieron todos una valiosa lección.

“Esta metodología supone un cambio radical en nuestra manera clásica de enseñar. Requiere mucho trabajo por parte del profesor. Pero los resultados son muy positivos y merece la pena. Los alumnos se motivan más ante la oportunidad de participar en algo diferente, y se involucran totalmente” añade Cristina.

Modernizar la educación
«El mundo ha cambiado. La educación española debe de adaptarse a los niños del siglo XXI» E. García (activista de InteRed)

Éste es uno de los principales objetivos de InterRed, una organización benéfica que lleva ya más de 25 años trabajando por una educación escolar más transformadora e inclusiva con la igualdad de género, de raza, los derechos humanos, el medioambiente, la democracia y la paz.

“El mundo ha cambiado, y hay que actualizar los métodos. Las herramientas educativas que quizás funcionaban hace 20 años, ya no tienen porqué hacerlo ahora. Los chavales son diferentes y tenemos que adaptarnos a los niños del siglo XXI” nos comenta el ilicitano Eduardo García, responsable nacional del voluntariado de dicha ONG.

“Vivimos en un sistema social-político-económico que suele dejar de lado a las personas. La sociedad de consumo o los medios de comunicación a veces inducen a que se pierdan los valores. Si queremos llegar a un mundo con más solidaridad o compromiso ciudadano, los educadores tendremos que hacer las cosas de otra forma” añade.

Responsabilidad social

Por esto, desde su organización se fomenta el trabajo conjunto de las AMPAS con los profesores y los centros. “El acoso escolar, la violencia machista o el racismo tienen su clave en la educación. Hay que trabajar mucho más la diversidad e inclusión. Esto es una labor de los profesores, pero también de las familias e incluso del conjunto de la sociedad”.

Para Eduardo, los colegios que mejor lo entienden son aquellos que se integran con su ciudad o su barrio, permitiendo que asociaciones de minorías sociales o medioambientales puedan dar charlas u organizar actividades para los más pequeños.

“Todos sabemos que en España necesitamos una educación que se adapte más a los chavales. Tenemos alumnos muy diversos, con diferentes culturas, necesidades o capacidades” sentencia.

Violencia de género
En el colegio Santa Teresa de Alicante, los estudiantes imparten charlas contra la violencia de género

En el colegio de Santa Teresa los alumnos de 1º de Bachillerato participan en una actividad de concienciación social. Consiste en visitar las clases de sus compañeros de cursos menores, para darles charlas informativas contra la violencia de género.

“Los alumnos se convierten en los protagonistas del aprendizaje. Estamos en un momento social complicado y vimos que esta actividad tenía un potencial enorme para concienciar a los estudiantes” afirma Diana Peirat, profesora de filosofía en esta clase.

“Queremos ir un paso más allá de simplemente venir al aula y soltarles la teoría. Los alumnos se sienten importantes y se toman la asignatura como algo útil que conecta realmente con su vida” añade Diana.

Actividades en grupo

“Está más que demostrado que los conflictos disminuyen cuando los estudiantes se tienen que poner a trabajar en equipo. Los chavales interaccionan más y se ayudan mutuamente. Así se crea un clima mejor entre los alumnos y profesorado” nos explica Eduardo García.

En InteRed no son ni mucho menos contrarios a las clases teóricas, pero piensan que perfectamente se pueden combinar con este otro tipo de actividades en grupo.

En el colegio José Arnauda de Alcoy, por ejemplo, fomentaron una ‘cadena de favores’ según la cual los estudiantes de los cursos más avanzados ayudan con los deberes a los chicos más pequeños.

“Pretendemos desarrollar valores de solidaridad, ayuda mutua y compromiso social. Con este enfoque ellos se ven capaces de contribuir a la sociedad con acciones propias” aduce Mari Carmen Esteve, orientadora de Infantil y Primaria en dicho colegio.

Mejorar el mundo
Los alumnos se sienten muy protagonistas, y suelen motivarse más a participar

Eduardo García nos cuenta que actualmente están impartiendo nuevas actividades también en otros centros de la provincia, como en el instituto Victoria Kent de Elche o el Figueras Pacheco de Alicante, así como incluso en la Universidad de Alicante, la Universidad Miguel Hernández, o la CEU de Elche.

“Se pueden hacer muchas iniciativas. En una clase, los alumnos han creado un blog para denunciar injusticias sociales en su barrio y ciudad. En otra, los chicos de secundaria están yendo a clases de primaria para contar cuentos educativos a los más pequeños” nos comenta Eduardo.

InteRed no solo opera en la provincia de Alicante, sino que también está presente en otros puntos de España e incluso en algunos países subdesarrollados de África o Asia donde la educación no siempre está garantizada para los niños nativos del lugar.

“Si queremos mejorar el mundo, debemos cambiar a cada persona antes. Hay que conseguir que todos los niños, desde bien pequeños, se sientan protagonistas de este cambio” sentencia Eduardo García.