Nitrógeno: silencioso enemigo del planeta

- Escrito el 24 marzo, 2018, 4:00 pm
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Pues bien, si te dijera que el planeta tiene su propio enemigo silencioso (así como los humanos con el Cáncer) que es peor que el CO2 ¿qué me dirías?

La historia empieza así, el otro día me topé un artículo “Fixin the Global Nitrogen Problem” por Alan R. Townsend y Robert W. Howarth, en el cual nos hablan de que el ser humano debe su vida a un descubrimiento (Nitrógeno) con siglos de antigüedad.

En 1909 el químico alemán Fritz Haber de la Universidad de Karlsruhe logró transformar el gas Nitrógeno en amoniaco, el ingrediente activo de los fertilizantes sintéticos. Unos 20 años más tarde otro científico alemán llamado Carlos Bosch desarrolló una manera en el que el invento de Haber fuera aplicado de manera industrial.

Décadas más tarde el área industrial explotó el invento Haber-Bosch dando así origen al amoníaco en la industria de fertilizantes.  Este invento conocido como el pilar de la Revolución Verde permitió a los agricultores transformar las tierras fértiles en campos fértiles, creando así un proceso más rápido que el que les ofrecía la naturaleza, regenerándose mucho más rápido para poder cultivar. Y es así como la población pasó de ser 1,6 millones a 6 millones de personas.

Y es que según los autores el nitrógeno es: De los elementos que la naturaleza nos ofrece es el más promiscuo, que para poder extenderse se combina con cierta cantidad de elementos a una amplia distancia. Y es así que a medida que el fertilizante va penetrando al océano obliga a que las plantas microscópicas tengan un crecimiento que al descomponerse agote el oxígeno, dando origen así a las llamadas “Zonas Muertas“.

De esta manera, las personas que beban agua con niveles muy altos de nitratos desarrollarán Cáncer en un tiempo determinado, aumentado de esta manera más posibilidades de adquirir diabetes y Alzheimer. En las que también se incluye la malaria o el cólera.

Y es así como Townsend y Howarth concluyen de esta manera: “Nuestro planeta tiene la gran habilidad de producir alimentos con menos fertilizante si cambiamos nuestras prácticas agrícolas que gracias a los fertilizantes baratos y abundantes se han convertido en comunes”.

Fuente: Conciencia Eco