El Mercado Central de Alicante, entre la historia y el futuro

- Escrito el 27 diciembre, 2017, 12:00 pm
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Alicante siempre ha sido una ciudad de mercados. Su ubicación junto al mar y el buen tiempo favorecen la llegada de productos, así como la compra-venta en la calle.

Ya desde siglos atrás se tiene constancia de la existencia de varios mercadillos callejeros en la ciudad, cuya ubicación y periodicidad no siempre eran fijas. Por esto, entrado el siglo XIX se hacía patente la necesidad de construir un edificio específico para albergar un gran mercado central.

Primer mercado
El primer mercado se abrió en la Explanada, donde hoy está la Casa Carbonell

Dado que el pescado entraba por el puerto, el primer gran mercado alicantino fue situado junto a la Explanada (donde hoy se levanta la ilustre Casa Carbonell). Corría el año 1841 cuando fue inaugurado, un proyecto del arquitecto alicantino Emilio Jover.

Pasaron los años, y el edificio comenzó a mostrar síntomas de vejez. Así mismo, la ciudad no cesaba de crecer y este emplazamiento se acabó quedando pequeño. Su estado ruinoso llegó a un punto que en 1912 el Ayuntamiento ordenó su cierre.

Los puestos de venta retornaron a la calle, 70 años después. El alcalde Federico Soto (el del Paseo de Soto) decidió ubicarlos en la Rambla. Dicen que los puso en un lugar tan céntrico a propósito para que molestasen lo máximo posible, obligando al resto de concejales a que se decidieran de una vez por construir un nuevo edificio.

Edificio actual
El actual edificio se inauguró en 1922. Durante la Guerra Civil sufrió un terrible bombardeo que se llevó más de 300 vidas

Después de años de debates y peleas políticas por este tema, al fin el Ayuntamiento encargó la realización de un nuevo edificio al arquitecto Juan Vidal. Se trata del mismo hombre que levantó algunas de las construcciones más simbólicas de la ciudad en el siglo XX, como la Diputación, la Casa Carbonell, el Hospital Provincial (donde hoy se ubica el MARQ) o el Instituto Jorge Juan.

En noviembre de 1922 se inauguraba por fin el actual Mercado Central, ubicado en la Avenida de Alfonso X el sabio.

Desde entonces solo ha detenido su actividad en dos ocasiones. La primera fue en 1938, a raíz del tristemente famoso bombardeo del 25 de mayo que sufrió Alicante en plena Guerra Civil y acabó con la vida de más de 300 personas.

Muchos años después, en 1988 se cerró el edificio provisionalmente para llevar a cabo una gran reforma. Durante los cuatro años que duraron las obras, los puestos comerciales se trasladaron a la Lonja del Puerto.

Los Ivorra

En definitiva, un lugar plagado de historia. Por aquí han pasado varias generaciones de pescaderos, carniceros, charcuteros, verduleros, fruteros, floristas, etc.

Hablamos con Antonio Ivorra, uno de los más históricos del lugar. “Mis abuelos Antonio y María eran de La Nucía y vinieron a Alicante a principios del siglo XX para trabajar de caseros en la finca de un terrateniente de la Albufereta”.

Los señores Ivorra ahorraron lo suficiente para abrir un puesto de salazones en el antiguo mercado de la Explanada. Cuando éste cerró vieron interrumpida su actividad comercial, por lo que compraron una casa de tres pisos en el centro y vivieron de su alquiler.

Con la inauguración del actual edificio, la familia Ivorra volvió al negocio. A lo largo de estos 95 años su puesto ha cambiado varias veces de ubicación, y ya ha pasado por las manos de cuatro generaciones.

“Mis abuelos junto a mi tía-abuela Rosa empezaron vendiendo en la parte colindante a la calle Calderón. Luego compraron un nuevo puesto donde están hoy los ascensores, que ya lo explotó sobre todo mi padre Juan y mi tío Vicente”.

De salazones a embutidos

Actualmente están en la segunda planta, cerca de la entrada desde la plaza 25 de mayo. Antonio Ivorra lleva el negocio junto con su hijo Francisco. “A principios de siglo apenas vendíamos solamente salazones. Con el paso de los años, los nuevos Ivorra pudimos ir abriéndolo a la charcutería. Hoy en día nos especializamos en jamones, quesos y embutido”, nos comentan.

El ya veterano comerciante está convencido de la continuidad de su viejo puesto familiar. “Dentro de un par de años yo me jubilaré. Entonces mi hijo y su mujer cogerán las riendas. Yo les estoy enseñando lo que sé, pero espero que ellos le den un punto de vista más joven al negocio. Es lo que hoy en día atrae a la gente”, afirma Antonio.

El Mercado actual
Cerca de 300 puestos venden pescado, carne, fruta, verdura, pan, conservas, frutos secos, flores, productos de droguería, parafarmacia, etc.

A día de hoy son casi 300 comerciantes los que forman parte del Mercado Central. En la planta inferior encontramos las pescaderías en la parte próxima a Alfonso X el Sabio. Más al fondo, debajo de la plaza 25 de mayo, se ubican las verdulerías y fruterías.

En el piso de arriba están todas las carnicerías y charcuterías. Vemos puestos especializados en tipos concretos de carne, de embutido, jamón, quesos, etc. A lo largo del edificio también hay varias tiendas de ultramarinos, congelados, encurtidos, salazones, frutos secos, huevos, chucherías y otros alimentos varios.

No falta una gran droguería-perfumería en la planta superior. Abajo, cerca de las fruterías, también tenemos varias panaderías, herboristerías e incluso una parafarmacia.

Para desayunar, tomarse el aperitivo o simplemente descansar de tanta compra, dentro del edificio también encontramos varios coquetos bares y cafeterías.

La Plaza 25 de mayo

La plaza exterior adjunta al Mercado siempre suele estar muy ambientada. A pesar de estar ubicada en pleno centro, apenas llega el ruido del tráfico. Es un sitio ideal para tomarse algo, e incluso se ha convertido en un lugar habitual donde comenzar el famoso tardeo alicantino.

Aquí encontramos el monumento que homenajea a las víctimas fallecidas durante aquella triste jornada del 25 de mayo de 1938. Ese día la aviación fascista italiana bombardeó la Alicante republicana, siendo el ataque aéreo más trágico ocurrido durante la Guerra Civil en toda España.

Muy cerca también se sitúa la estatua del ilustre artista alicantino Gastón Castelló. Quien fuera uno de los padres de las Hogueras de San Juan, descansa eternamente sentado en un banco de la plaza.

Aunque si algo caracteriza más a este lugar, probablemente son los puestos de flores y plantas. Tanto es así que habitualmente los alicantinos la conocemos como ´la plaza de las flores`. Después de acabar con las compras, podemos pasar por aquí y hacernos con un ramo para decorar nuestra casa o regalar a algún ser querido.

Próxima renovación
«El Mercado Central tendrá una imagen totalmente renovada y adecuada. Vamos a efectuar una apuesta mayor a la realizada por cualquier anterior equipo de gobierno» G. Echávarri

Recientemente el alcalde Gabriel Echávarri afirmó que en este 2018 se llevará a cabo una importante reforma en el edificio, que ya se acerca a los 100 años de historia. En total se ha anunciado una inversión cercana al millón de euros.

Según indicó el primer edil, se cumplirán algunas de las viejas demandas de los comerciantes como la instalación de aire acondicionado, la modernización de los ascensores, la colocación de alarmas de incendio o la mejora de la iluminación interior.

Así mismo hay presupuestados 230.000 euros para rehabilitar la fachada del edificio, y otros 50.000 euros para la planta baja. La inversión más importante radicará en la propia Plaza 25 de mayo, donde se emplearán 250.000 euros para mejorar los accesos y renovar los citados puestos de flores.

“El Mercado Central tendrá una imagen totalmente renovada y adecuada. Algunas instalaciones llevan años abandonadas. Vamos a efectuar la apuesta más grande jamás hecha por ningún equipo de gobierno de la ciudad de Alicante en este complejo” señaló el alcalde socialista junto a su compañera de partido Gloria Vara, concejala de Comercio.

Calidad y buen trato
«Después de tantas décadas, el Mercado Central sigue ofreciendo una calidad insuperable. Los buenos restaurantes nos compran todo aquí» A. Ivorra

Una modernización muy reclamada desde hace tiempo, que se puede compatibilizar perfectamente con preservar los principios históricos que caracterizan al Mercado Central desde hace tantas décadas.

Para el charcutero Antonio Ivorra, la clave del éxito del complejo consiste en mantener la calidad de los productos después de tantos años. “Los mejores restaurantes, bares y hoteles alicantinos nos compran la carne, pescado, verduras y demás alimentos a nosotros” presume.

También enfatiza en el trato cercano hacia los clientes. “Esto nos diferencia de la impersonalidad de los supermercados y grandes superficies. Aquí no solo vendemos, también escuchamos y asesoramos al comprador. Es clave que mantengamos esta afinidad, las nuevas generaciones no deben olvidarlo”.

Nuevos modelos de negocio
«Todavía tenemos que adecuarnos a los nuevos tiempos: ofrecer venta online y abrir también alguna tarde» A. Ivorra

Igualmente, el histórico comerciante es partidario de modernizar los negocios. “Deberíamos adecuarnos más a los tiempos que corren. Ahora la compra online está más fuerte que nunca. Hay que vender más a domicilio”.

El charcutero también apuesta por una adecuación de los horarios. “Aquí seguimos abriendo a las 7 o las 8 de la mañana. A esas horas apenas hay clientes. Los trabajadores están yendo a la oficina y las amas de casa llevando a los críos al colegio. Sin embargo, no abrimos ninguna tarde. Mucha gente trabaja por la mañana y solo puede venir los sábados, si acaso”.

Antonio se lamenta de lo difícil que es cambiar el tradicional funcionamiento de siempre. “Somos como una comunidad de vecinos de 300 comerciantes. Es casi imposible conseguir ponernos de acuerdo”, se queja entre risas.

Futuro

Lo cierto es que efectivamente el mundo del comercio ha cambiado mucho desde 1922. Alicante desde entonces se ha ido llenando de cadenas de supermercados y centros comerciales, por lo que la competencia se ha multiplicado.

Aún así, a día de hoy el Mercado Central sigue siendo el gran epicentro del comercio alicantino de comestibles. Prácticamente todos sus puestos están siempre abiertos y genera trabajo para unas 1.200 personas, ya sea directa o indirectamente.

Cuando el centenario se acerca, una nueva etapa comienza para el Mercado Central. Recientemente Domingo Martínez, presidente de la Asociación de Comerciantes de los Mercados de Alicante desde los años 90, anunció que deja el cargo en primavera.

Su sucesor tendrá el reto de trabajar para seguir compaginando la esencia histórica de este lugar, con los nuevos tiempos que vengan.