Los orígenes ancestrales de las Hogueras de San Juan

Desde 1928 las Hogueras de San Juan son las fiestas oficiales de Alicante. Aunque corrieron peligro de desaparecer con la Guerra Civil, el gran esfuerzo de las comisiones hizo que se retomasen en 1940, todo ello a pesar de los pocos recursos disponibles durante la más dura Posguerra. Desde entonces, todos los años hemos tenido siempre fiestas sanjuaneras. No obstante, esta costumbre no apareció repentinamente en el año 28. El origen de quemar hogueras en la noche de San Juan es tan lejano y remoto, que es imposible fecharlo y ubicarlo con exactitud. Desde antes incluso de la aparición de la religión católica, se conocen rituales paganos en diversos puntos del Mediterráneo y el norte de Europa que consistían en quemar objetos en el solsticio de verano con el fin de ahuyentar a los malos espíritus y demandar buenas cosechas. Catolizar la fiesta pagana Con el tiempo la Iglesia fue ganando gran peso en la vida europea, y trató de ´catolizar` todas las fiestas y costumbres paganas. Por ello se quiso vincular con San Juan, al coincidir estos días de cambio de estación con su santo (el día 24 de junio, 6 meses después del nacimiento de Jesús). Los labradores y campesinos incineraban restos agrícolas y hierbajos para pedir mejores siembras Esta tradición fogueril también llegó a Alicante. Primero fueron los labradores y campesinos de nuestras huertas, quienes incineraban los restos agrícolas y demás hierbajos inservibles para pedir mejores siembras en los meses venideros. Hacia el siglo XVIII, esta costumbre ya se había trasladado desde el campo hasta la urbe. Durante esta noche los vecinos montaban una gran juerga, en la que quemaban muebles viejos, bebían vino y hacían estallar pólvora. Primeros ninots y prohibición Con el paso del tiempo, se empezó a practicar el hábito de dar forma a los muebles antes de quemarlos. Sus propios dueños los esculpían para que se parecieran a animales o personas. No tardaron en caricaturizarse a los políticos y ricos de la época. Fueron los antepasados de los ´ninots`. El Ayuntamiento decidió establecer el toque de queda para esta noche desde el siglo XIX Las autoridades políticas comenzaron a cabrearse por las burlas que recibían y la mala imagen que esta juerga descontrolada daba a Alicante hacia el exterior. Por ello, el Ayuntamiento decidió establecer el toque de queda para esta noche desde el siglo XIX. No sirvió de mucho. Los vecinos seguían montando follón y la policía no daba abasto para contener a los vecinos. Pero el gran desmadre vino en 1881, cuando el Consistorio olvidó publicar el bando municipal anual que prohibía expresamente las celebraciones callejeras durante esta noche. Los alicantinos interpretaron este hecho como una ´barra libre` a la fiesta, y aquel año ni siquiera se molestaron en disimular o contenerse. El caos fue tan grande, que el alcalde Carlos Chorro tuvo que dimitir poco después. Desde entonces a los siguientes regidores ya no se les olvidó publicar el famoso bando. José María Py Tuvo que venir un pintor de Cádiz llamado José María Py para convencer al fin al Ayuntamiento de dejar de luchar contra estos festejos populares y convertirlas en nuestras fiestas oficiales. El gaditano había residido en Valencia, donde desde hacía años ya se venían celebrando las Fallas anualmente en marzo. En el año 1928 se plantaron las primeras nueve hogueras oficiales Finalmente, el alcalde Julio Suárez-Llanos accedió a autorizar la propuesta de José María, y aquel año de 1928 se plantaron las primeras nueve hogueras oficiales. Desde entonces, la fiesta sanjuanera ha ido evolucionando hasta como la conocemos hoy en día. Post Views: 84 Relacionado

Durante siglos los vecinos tuvieron que enfrentarse a las autoridades para celebrar la ‘Nit del Foc’

- Escrito el 05 junio, 2017, 11:30 am
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Desde 1928 las Hogueras de San Juan son las fiestas oficiales de Alicante. Aunque corrieron peligro de desaparecer con la Guerra Civil, el gran esfuerzo de las comisiones hizo que se retomasen en 1940, todo ello a pesar de los pocos recursos disponibles durante la más dura Posguerra. Desde entonces, todos los años hemos tenido siempre fiestas sanjuaneras.

No obstante, esta costumbre no apareció repentinamente en el año 28. El origen de quemar hogueras en la noche de San Juan es tan lejano y remoto, que es imposible fecharlo y ubicarlo con exactitud.

Desde antes incluso de la aparición de la religión católica, se conocen rituales paganos en diversos puntos del Mediterráneo y el norte de Europa que consistían en quemar objetos en el solsticio de verano con el fin de ahuyentar a los malos espíritus y demandar buenas cosechas.

Catolizar la fiesta pagana

Con el tiempo la Iglesia fue ganando gran peso en la vida europea, y trató de ´catolizar` todas las fiestas y costumbres paganas. Por ello se quiso vincular con San Juan, al coincidir estos días de cambio de estación con su santo (el día 24 de junio, 6 meses después del nacimiento de Jesús).

Los labradores y campesinos incineraban restos agrícolas y hierbajos para pedir mejores siembras

Esta tradición fogueril también llegó a Alicante. Primero fueron los labradores y campesinos de nuestras huertas, quienes incineraban los restos agrícolas y demás hierbajos inservibles para pedir mejores siembras en los meses venideros.

Hacia el siglo XVIII, esta costumbre ya se había trasladado desde el campo hasta la urbe. Durante esta noche los vecinos montaban una gran juerga, en la que quemaban muebles viejos, bebían vino y hacían estallar pólvora.

Primeros ninots y prohibición

Con el paso del tiempo, se empezó a practicar el hábito de dar forma a los muebles antes de quemarlos. Sus propios dueños los esculpían para que se parecieran a animales o personas. No tardaron en caricaturizarse a los políticos y ricos de la época. Fueron los antepasados de los ´ninots`.

El Ayuntamiento decidió establecer el toque de queda para esta noche desde el siglo XIX

Las autoridades políticas comenzaron a cabrearse por las burlas que recibían y la mala imagen que esta juerga descontrolada daba a Alicante hacia el exterior. Por ello, el Ayuntamiento decidió establecer el toque de queda para esta noche desde el siglo XIX.

No sirvió de mucho. Los vecinos seguían montando follón y la policía no daba abasto para contener a los vecinos. Pero el gran desmadre vino en 1881, cuando el Consistorio olvidó publicar el bando municipal anual que prohibía expresamente las celebraciones callejeras durante esta noche.

Los alicantinos interpretaron este hecho como una ´barra libre` a la fiesta, y aquel año ni siquiera se molestaron en disimular o contenerse. El caos fue tan grande, que el alcalde Carlos Chorro tuvo que dimitir poco después. Desde entonces a los siguientes regidores ya no se les olvidó publicar el famoso bando.

José María Py

Tuvo que venir un pintor de Cádiz llamado José María Py para convencer al fin al Ayuntamiento de dejar de luchar contra estos festejos populares y convertirlas en nuestras fiestas oficiales. El gaditano había residido en Valencia, donde desde hacía años ya se venían celebrando las Fallas anualmente en marzo.

En el año 1928 se plantaron las primeras nueve hogueras oficiales

Finalmente, el alcalde Julio Suárez-Llanos accedió a autorizar la propuesta de José María, y aquel año de 1928 se plantaron las primeras nueve hogueras oficiales.

Desde entonces, la fiesta sanjuanera ha ido evolucionando hasta como la conocemos hoy en día.