Los Moros de San Blas nacieron de una noche aburrida de Hogueras

Ya terminaron las Hogueras, pero el calendario festero alicantino estival no se detiene. En este mes de julio tenemos una de las fiestas más señaladas de nuestra ciudad, los Moros y Cristianos del barrio de San Blas El origen de esta tradición sanblasera curiosamente está ligado a las propias Hogueras de San Juan. Todo comenzó durante la noche de la Plantà en 1943. El presidente de la comisión fogueril de este barrio, Juan Rojas, estaba un poco frustrado pues la fiesta estaba un tanto alicaída aquel día. Decidió entonces llamar al vecino más juerguista que conocía, un joven llamado Salvador Mozón y conocido popularmente como “el Tramusero”. Le propuso que convenciera a un par de amigos para disfrazarse, y que desfilaran por las calles tratando de levantar el ánimo del personal. Salvador Mozón “el Tramusero” y sus amigos se disfrazaron con sábanas y se pintaron la cara con betún Primer desfile A Salvador le gustó la idea. Se hicieron ellos mismos unos disfraces de moros improvisados. Se echaron por encima toallas y sábanas, e incluso usaron escobas como si fueran espadas. También se pintaron la cara de negro con betún y corcho quemado. Con la ayuda inestimable de una buena dosis de alcohol (suponemos), se recorrieron varias calles de San Blas desfilando y cantando. Cayeron muy simpáticos entre los vecinos. Aquello acabó teniendo tanta repercusión, que en las Hogueras del año siguiente se les invitó para actuar en la proclamación de la Bellea del Foc. La iniciativa fue de Tomás Valcárcel, que por aquel entonces era el presidente de la Comisión Gestora. Salvador y los demás acudieron esta vez mejor vestidos, con trajes alquilados traídos de los Moros de Alcoy. Utilizaron estas mismas ropas para desfilar de nuevo por San Blas, este año de forma algo más organizada y formal (aunque solo un poquito). La fiesta se consolida En 1945 se creó la primera filà oficial. Se llamó “los Moros Negros” y todavía existe actualmente bajo el nombre de “Negros Senegaleses”. En 1948 se escenifica la primera embajada y se levanta el primer castillo. La Comparsa de Moros y Cristianos se creó como asociación en 1949, por lo que algunos consideran ésta como la fecha oficial de inicio de estas fiestas. Durante estos primeros años, el principal problema que se encontraban los organizadores es que casi todos los participantes querían ser “moros”, y costaba encontrar a “cristianos”. Durante los primeros años todos los vecinos querían ser “moros”, y costaba encontrar a “cristianos” Diversas disputas Hubo años de discordia, en los que se crearon dos bandos debido a dos maneras diferentes de entender la fiesta. Algunos querían mantenerla vinculada a las Hogueras. Se solían llamar los “comparsistas”. Otros defendían hacer unas fiestas más independientes e incluso introducir un matiz religioso. Estos se conocían como los “kalibeños”. Tras varias peleas que no siempre acabaron bien, finalmente todos se unieron en una única Junta Central. La fiesta acabó evolucionando hacia el mes de julio, y adquirió una personalidad propia. Quizás entre todos los cientos de festeros, podríamos destacar la contribución de Vicente Mojica. El practicante médico y también escritor, ejerció de cronista oficial de la fiesta. Escribió varios libros e incluso compuso un himno para San Blas. Actualidad Este año el pregón festero se proclamará el 1 de julio, mientras que los días fuertes serán el sábado 15 con la Gran Entrada Cristiana y el domingo 16 con la Gran Entrada Mora. Desde hace algunos años, se han introducido algunos destacados eventos. Ahora se organizan también rutas de tapas, concursos de escaparatismos, ferias infantiles o conciertos de bandas musicales. Post Views: 18 Relacionado

Un grupo de amigos se disfrazaron de improvisados moros para levantar el ánimo. Más de 70 años después, la fiesta continúa

- Escrito el 05 julio, 2017, 11:33 am
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Ya terminaron las Hogueras, pero el calendario festero alicantino estival no se detiene. En este mes de julio tenemos una de las fiestas más señaladas de nuestra ciudad, los Moros y Cristianos del barrio de San Blas

El origen de esta tradición sanblasera curiosamente está ligado a las propias Hogueras de San Juan. Todo comenzó durante la noche de la Plantà en 1943. El presidente de la comisión fogueril de este barrio, Juan Rojas, estaba un poco frustrado pues la fiesta estaba un tanto alicaída aquel día.

Decidió entonces llamar al vecino más juerguista que conocía, un joven llamado Salvador Mozón y conocido popularmente como “el Tramusero”. Le propuso que convenciera a un par de amigos para disfrazarse, y que desfilaran por las calles tratando de levantar el ánimo del personal.

Salvador Mozón “el Tramusero” y sus amigos se disfrazaron con sábanas y se pintaron la cara con betún
Primer desfile

A Salvador le gustó la idea. Se hicieron ellos mismos unos disfraces de moros improvisados. Se echaron por encima toallas y sábanas, e incluso usaron escobas como si fueran espadas. También se pintaron la cara de negro con betún y corcho quemado.

Con la ayuda inestimable de una buena dosis de alcohol (suponemos), se recorrieron varias calles de San Blas desfilando y cantando. Cayeron muy simpáticos entre los vecinos.

Aquello acabó teniendo tanta repercusión, que en las Hogueras del año siguiente se les invitó para actuar en la proclamación de la Bellea del Foc. La iniciativa fue de Tomás Valcárcel, que por aquel entonces era el presidente de la Comisión Gestora.

Salvador y los demás acudieron esta vez mejor vestidos, con trajes alquilados traídos de los Moros de Alcoy. Utilizaron estas mismas ropas para desfilar de nuevo por San Blas, este año de forma algo más organizada y formal (aunque solo un poquito).

La fiesta se consolida

En 1945 se creó la primera filà oficial. Se llamó “los Moros Negros” y todavía existe actualmente bajo el nombre de “Negros Senegaleses”. En 1948 se escenifica la primera embajada y se levanta el primer castillo.

La Comparsa de Moros y Cristianos se creó como asociación en 1949, por lo que algunos consideran ésta como la fecha oficial de inicio de estas fiestas. Durante estos primeros años, el principal problema que se encontraban los organizadores es que casi todos los participantes querían ser “moros”, y costaba encontrar a “cristianos”.

Durante los primeros años todos los vecinos querían ser “moros”, y costaba encontrar a “cristianos”
Diversas disputas

Hubo años de discordia, en los que se crearon dos bandos debido a dos maneras diferentes de entender la fiesta. Algunos querían mantenerla vinculada a las Hogueras. Se solían llamar los “comparsistas”. Otros defendían hacer unas fiestas más independientes e incluso introducir un matiz religioso. Estos se conocían como los “kalibeños”.

Tras varias peleas que no siempre acabaron bien, finalmente todos se unieron en una única Junta Central. La fiesta acabó evolucionando hacia el mes de julio, y adquirió una personalidad propia.

Quizás entre todos los cientos de festeros, podríamos destacar la contribución de Vicente Mojica. El practicante médico y también escritor, ejerció de cronista oficial de la fiesta. Escribió varios libros e incluso compuso un himno para San Blas.

Actualidad

Este año el pregón festero se proclamará el 1 de julio, mientras que los días fuertes serán el sábado 15 con la Gran Entrada Cristiana y el domingo 16 con la Gran Entrada Mora.

Desde hace algunos años, se han introducido algunos destacados eventos. Ahora se organizan también rutas de tapas, concursos de escaparatismos, ferias infantiles o conciertos de bandas musicales.