Los aparejadores alicantinos observan una tendencia al alza en la construcción

- Escrito el 06 junio, 2018, 8:00 am
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La provincia de Alicante ha visto acrecentar considerablemente el número de viviendas construidas este primer trimestre de 2018. Concretamente estamos hablando de 2.093 residencias iniciadas, un 73% más que durante el mismo periodo del año anterior.

Unos datos muy positivos que han sido publicados en el informe del Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Alicante (COAATIEA). No obstante, su presidente Martín Pomares nos avisa que estas cifras hay que tomarlas con cierta cautela.

“Es cierto que si nos quedamos solo con los porcentajes, parece que estamos inmersos en un nuevo boom. Pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que en los años precedentes se estaban construyendo muy pocas viviendas, y aún seguimos lejos de la demanda real del mercado” asegura Pomares.

Primero la costa
En la ciudad de Alicante el número de viviendas iniciadas es un 188% superior a 2017

Si hay un lugar donde la recuperación se está notando especialmente es en Alicante ciudad, con un 188% más que en 2017, un total de 561 viviendas.

En general, la costa alicantina está liderando las construcciones, pues en la Vega Baja y la Marina Alta también vemos cifras muy positivas. Tan solo en Orihuela se han construido 194 viviendas, 173 en Rojales y 118 en Pilar de la Horadada.

“Normalmente la costa es la que experimenta mayores bajadas en épocas de crisis y mayores subidas en periodos de recuperación. Esto tiene sentido, porque muchas viviendas son segundas residencias” cuenta Martín Pomares.

El presidente de COAATIEA explica que “un número importante de personas retrasan su decisión de comprarse una segunda casa en tiempos de vacas flacas. Sin embargo, en cuanto empieza la recuperación se lanzan ante la posibilidad de que suban los precios”.

Otros datos más moderados

Según el susodicho informe, los lugares del interior como Elche no se están recuperando al mismo ritmo. Aún así, las proyecciones futuras son bastante positivas, augurando un aumento del 84% a finales de este año.

Por otro lado, el tamaño de las promociones en la provincia de Alicante ha disminuido. En 2018 el volumen medio es de 6,6 viviendas, mientras que en 2017 fue de 7,5 viviendas. No obstante, esta cifra es superior a todos los años de la década anterior, excepto el pasado, en el que se mostró un gran incremento del tamaño de promociones.

Por lo que respecta al tamaño de las propias viviendas que se están construyendo, desde COAATIEA nos indican que no hay diferencias relevantes respecto a otros años.

Por debajo del mercado

El 2013 fue el punto de inflexión para la construcción según Martín Pomares. “Hasta ese año estábamos en la cresta de la ola. Hacíamos una gran cantidad de viviendas, yo diría que demasiadas”. Sin embargo, a partir de este año la cifra “cayó drásticamente”.

“Aún estamos lejos del número de viviendas que el mercado pide. Hoy por hoy la demanda no está cubierta. Esperamos que se coja el volumen que la sociedad necesita, ni más ni menos” apunta el presidente de COAATIEA.

Los niveles de empleo y salarios para los aparejadores se están recuperando, pero aún siguen muy lejos del periodo anterior a la crisis. “Somos conscientes de que nosotros no marcamos el mercado. Durante estos años mucha gente nos ha criminalizado como los causantes de la crisis del ladrillo. Pero nosotros no participamos en la fase decisiva del proceso” apunta Pomares.

Dinero nacional
«Si construimos tantas viviendas como nos pide el mercado, los precios bajarán» M. Pomares

Además, el presidente de COAATIEA recuerda que al construir y comprar viviendas se está generando un considerable volumen de trabajo y riqueza para el país. “Si compras un móvil ayudas al vendedor y poco más, pues seguramente lo habrán fabricado en China. Sin embargo al comprar un piso todo el dinero se queda en España. Se crean puestos de trabajo, que a su vez generan más empleos en otros sectores” sentencia Pomares.

Por otro lado, augura que el aumento de viviendas también será bueno para los compradores. “Ahora mismo no hay toda la oferta que debería, por eso los pisos son más caros. Con nuevas viviendas habrá mucho más donde elegir, y los precios serán más asequibles”.

Aún con todo, desde que la crisis del ladrillo estallara en 2008 el sector de la construcción en la provincia de Alicante (y también a nivel nacional) ha pasado por una larga travesía. Que haya necesitado una década para dar los primeros síntomas de recuperación es el más patente testimonio de la profundidad de la crisis sufrida.

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