La Sede Ciudad de Alicante imparte una charla sobre Zelandia, el séptimo continente sumergido en el Pacífico

- Escrito el 21 febrero, 2018, 1:24 pm
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El pasado mes de abril de 2017, el científico del GNS Science de Nueva Zelanda, Nick Mortimer, publicó el artículo Zelandia: el continente oculto de la Tierra. Desde ese momento la comunidad científica se ha interesado por este hallazgo de lo que han llamado “el séptimo continente” sumergido en el Pacífico.

Pero ¿qué es Zelandia? Y ¿cuál es la relevancia científica de este hallazgo? Para desgranar estas cuestiones, la Sede Ciudad de Alicante (Ramón y Cajal, 4) ha organizado una charla mañana jueves 22 de febrero a las 19 horas titulada “La exploración de Zelandia, el continente sumergido” a cargo de Laia Alegret, profesora Titular de Paleontología de la Universidad de Zaragoza.

La charla, organizada por Pedro Alfaro, catedrático del Departamento de Ciencias de la Tierra y del Medio Ambiente de la UA, pondrá sobre la mesa el reciente reconocimiento de Zelandia como el séptimo continente y expondrá cuáles son sus características geológicas que lo convierten en un punto clave para entender la evolución climática del planeta.

Zelandia

Zelandia se extiende desde el nordeste de Australia hasta más allá del sur de Nueva Zelanda, su parte más elevada –y única visible–, junto a Nueva Caledonia. Hasta hoy, ambos países estaban incluidos en el continente insular de Oceanía que comprende a Australia, Nueva Guinea y los archipiélagos de Micronesia, Polinesia y Melanesia –al que pertenece Nueva Caledonia–.

El hecho de que la mayoría de la superficie de Zelandia esté hundida no implica que este territorio no pueda ser un continente, ya que los atributos que posee son propios de las placas continentales, según los científicos del GNS Science. “Esta masa terrestre oculta es una entidad geológica distinta que cumple con todos los criterios aplicados a otros continentes de la Tierra”, según el mismo informe.

Los atributos que hacen a Zelandia merecedora de esta distinción son: una mayor elevación que el área circundante asentada sobre corteza oceánica, una geología distintiva­ –amplia gama de rocas metamórficas, sedimentarias e ígneas–, una corteza mucho más gruesa y de velocidad sísmica más baja que la corteza del fondo oceánico circundante y unos límites bien definidos alrededor de un área lo suficientemente grande para que se considere un continente y no un microcontinente. “Siendo geocientíficos valoramos los atributos geológicos. Estos son independientes del cambio del nivel del mar, la política o la cultura. Pensamos en términos de millones de años, no en cambios humanos o climáticos a corto plazo”, señala Mortimer. “Zelandia existió mucho antes que los humanos”, concluye.

La gran masa terrestre formó parte del supercontinente Gondwana, hasta que este comenzó su desintegración durante el Jurásico (hace 185-130 millones de años), y completó su separación hace unos 60 millones de años, tras escindirse de Australia. En ese momento aún estaba por encima del nivel del mar, según los científicos. Se cree que hace 23 millones de años que está en su punto más sumergido.