La nave de la música

Jorge Ázmar y Joseph Tafalla son dos jóvenes que desde pequeños han compartido el amor por la música. Ázmar es músico desde que recuerda y, como él dice, desde antes de nacer Su trayectoria profesional en la batería, el piano o la guitarra en numerosas bandas de música de Barcelona, Valencia, Alicante o el extranjero le han llevado al mismo punto que Joseph Tafalla. Un músico que comenzó con 13 años, pegado a la guitarra y enganchado a la producción y composición musical. Ambos emprendedores forman parte de un colectivo que saca adelante un gran proyecto musical, cultural y social. Á Project Music es una asociación alicantina encargada de formar a niños y adultos en materia instrumental y se caracteriza por su creatividad y su nivel lúdico y pedagógico. Este colectivo concibe la música a través de las matemáticas, la geometría y la cosmología, según Ázmar, coordinador y músico-terapeuta de la asociación. Música, ciencia y espíritu Esta asociación de expresión musical nace ´mágicamente` en la primavera de 2015. Ázmar tenía muy clara la idea de crear este proyecto, y tras formarse en el extranjero volvió a su lugar de nacimiento para llevar su sueño a la realidad. El último empujón fue al observar que en Alicante existía una gran necesidad de construir un espacio de formación cultural y musical. El sistema de aprendizaje de este grupo se basa en unificar la música, la consciencia y el espíritu. “Ciencia por los aspectos de acústica, nivel de frecuencias, exhalación, improvisación, etc.”, explica Ázmar. Consciencia, porque expresan lo que sienten, la esencia a través de las ondas de la música y del instrumento, pero de forma consciente, según el coordinador. En cuanto al espíritu hace referencia a la terapia. «Nuestro lema es: si lo puedes cantar lo puedes tocar» (J. Ázmar) El músico-terapeuta comenta que la mejor forma de aprender a tocar un instrumento y componer es asociando varios elementos para el conocimiento musical, sobre todo con los niños. Lo primordial no es tocar bien solo un instrumento sino saber tocar varios e incluso tocar con el cuerpo para poder comunicar. “Nuestro lema es: si lo puedes cantar lo puedes tocar. Sugerimos un lenguaje melódico en la mente para hacer música con el cuerpo”, comenta el coordinador. En Á Project Music se trabaja con la música más inspiradora: jazz, rock sinfónico o música psicodélica. El músico cuenta que la esencia del reggaeton es el folclore, algo muy bonito, pero su mensaje se ha desviado y sus letras son confusas. “Hay música que no inspira a nada. El reggaeton denigra mucho a la mujer, a la persona, en definitiva, al ser”, justifica Ázmar. Técnicas pedagógicas El objetivo de Á Project Music es ofrecer un servicio social. En las clases, la finalidad es compartir sentimientos a través de la música. Joseph Tafalla, otro de los coordinadores y músico-terapeutas, explica que no es una escuela de música cualquiera donde vas a tocar, sino que es más cercano y profundo. “Escuchar a los nenes y  dejarlos ser ellos mismos. Son los grandes maestros y si se les escucha se aprende un montón de ellos”, admite. La asociación ha desarrollado su propio sistema pedagógico denominado ´cosmomúsica`, donde se aprende a transmitir la música tocando un instrumento a través de los colores y las figuras geométricas. El colectivo está escribiendo un libro que muestra una nueva forma de expresión musical. Ázmar comenta la saturación de información y este manual contiene información muy sencilla. El libro, que está enfocado a todos los públicos, explica el método Suzuki, una forma de aprender a tocar un instrumento a través de la improvisación. “La función del pedagogo es abrir puntos de energía y estimular a los nenes para que fluyan sus sentimientos, eso es la expresión musical”, afirma el batería. «Cuando compartimos y hacemos música es ir a otro mundo y estar todos conectados» (J. Tafalla) “Lo que hacemos en Á Project Music es lo mismo que cuando lees un libro, desconectas del exterior. Cuando compartimos y hacemos música es ir a otro mundo y estar todos conectados”, explica el guitarrista Tafalla. Actividades Cerca de 60 alumnos, niños y adultos acuden a las clases de música y a los talleres  de terapia y consciencia que imparte Á Project Music en su estudio, ubicado en la calle Catedrático Lafuente Vidal, en el barrio de San Gabriel, cerca del Polígono de Babel de Alicante. La duración de los talleres es de entre 50 y 90 minutos, una o dos veces a la semana. “Muchas veces acude gente demandado una formación personalizada porque nunca ha tocado un instrumento. Tanteamos sus estilos y más adelante lo incorporamos a un grupo. Le ofrecemos experimentar y descubrir qué instrumento les gusta más”, explica Ázmar. Diferentes edades y niveles Las clases se dividen por grupos, en función de la edad y el nivel, y presentan nombres cósmicos como Meteoritos Rock, Sirio, Constelaciones, Interdimensional, Materia Oscura, etc. Cada cuatrimestre los grupos se examinan, en una actuación abierta al público, y cada año realizan un festival tematizado. “El último fue la cúpula de las esferas en el exterior y se hizo benéfico para recaudar fondos para la asociación”, argumenta Ázmar. “Necesitamos cambiar de espacio, porque es muy pequeño y queremos un estudio en condiciones”, demanda Tafalla. El público que acude a la asociación es cada vez más grande y realizan otras actividades. “Grabamos Cd’s donde los grupos de la escuela crean e interpretan canciones, hacen versiones, viene gente de fuera, cantantes de hip hop del barrio, etc.”, explica Tafalla. Los socios aportan una cuota para que esta asociación pueda seguir creciendo y ofreciendo una labor social y cultural, pero los coordinadores demandan un apoyo de empresas privadas, organizaciones y organismos locales, autonómicos y nacionales. “Es un gran proyecto y una herramienta de comunicación muy grande”, afirma el guitarrista. Una gran familia Á Project Music acoge a 90 socios entre coordinadores, monitores, profesores y alumnos. “Un equipo de cinco personas coordinamos las distintas áreas de administración, imagen, coordinación de talleres, monitores, músico-terapeutas, etc.”, explica Ázmar. Los coordinadores tienen proyectos musicales individuales, pero afirman que depositan más ilusión en Á Project Music. El colectivo crece poco a poco, pero admiten que han perdido la cuenta de las horas de trabajo que le dedican. “Cuando inviertes tu tiempo en algo que te gusta no es trabajo, lo concibes de otra forma y el futuro de las personas es dedicar el tiempo a hacer algo que te aporta valor”, sostiene Ázmar. Post Views: 13 Relacionado

"Á Project Music" pide apoyo económico para esta asociación dedicada a la enseñanza musical de niños y adultos a través de la ciencia y la terapia

- Escrito el 05 julio, 2017, 12:57 pm
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Jorge Ázmar y Joseph Tafalla son dos jóvenes que desde pequeños han compartido el amor por la música. Ázmar es músico desde que recuerda y, como él dice, desde antes de nacer

Su trayectoria profesional en la batería, el piano o la guitarra en numerosas bandas de música de Barcelona, Valencia, Alicante o el extranjero le han llevado al mismo punto que Joseph Tafalla. Un músico que comenzó con 13 años, pegado a la guitarra y enganchado a la producción y composición musical. Ambos emprendedores forman parte de un colectivo que saca adelante un gran proyecto musical, cultural y social.

Á Project Music es una asociación alicantina encargada de formar a niños y adultos en materia instrumental y se caracteriza por su creatividad y su nivel lúdico y pedagógico. Este colectivo concibe la música a través de las matemáticas, la geometría y la cosmología, según Ázmar, coordinador y músico-terapeuta de la asociación.

Música, ciencia y espíritu

Esta asociación de expresión musical nace ´mágicamente` en la primavera de 2015. Ázmar tenía muy clara la idea de crear este proyecto, y tras formarse en el extranjero volvió a su lugar de nacimiento para llevar su sueño a la realidad. El último empujón fue al observar que en Alicante existía una gran necesidad de construir un espacio de formación cultural y musical.

El sistema de aprendizaje de este grupo se basa en unificar la música, la consciencia y el espíritu. “Ciencia por los aspectos de acústica, nivel de frecuencias, exhalación, improvisación, etc.”, explica Ázmar. Consciencia, porque expresan lo que sienten, la esencia a través de las ondas de la música y del instrumento, pero de forma consciente, según el coordinador. En cuanto al espíritu hace referencia a la terapia.

«Nuestro lema es: si lo puedes cantar lo puedes tocar» (J. Ázmar)

El músico-terapeuta comenta que la mejor forma de aprender a tocar un instrumento y componer es asociando varios elementos para el conocimiento musical, sobre todo con los niños. Lo primordial no es tocar bien solo un instrumento sino saber tocar varios e incluso tocar con el cuerpo para poder comunicar. “Nuestro lema es: si lo puedes cantar lo puedes tocar. Sugerimos un lenguaje melódico en la mente para hacer música con el cuerpo”, comenta el coordinador.

En Á Project Music se trabaja con la música más inspiradora: jazz, rock sinfónico o música psicodélica. El músico cuenta que la esencia del reggaeton es el folclore, algo muy bonito, pero su mensaje se ha desviado y sus letras son confusas. “Hay música que no inspira a nada. El reggaeton denigra mucho a la mujer, a la persona, en definitiva, al ser”, justifica Ázmar.

Técnicas pedagógicas

El objetivo de Á Project Music es ofrecer un servicio social. En las clases, la finalidad es compartir sentimientos a través de la música. Joseph Tafalla, otro de los coordinadores y músico-terapeutas, explica que no es una escuela de música cualquiera donde vas a tocar, sino que es más cercano y profundo. “Escuchar a los nenes y  dejarlos ser ellos mismos. Son los grandes maestros y si se les escucha se aprende un montón de ellos”, admite.

La asociación ha desarrollado su propio sistema pedagógico denominado ´cosmomúsica`, donde se aprende a transmitir la música tocando un instrumento a través de los colores y las figuras geométricas.

El colectivo está escribiendo un libro que muestra una nueva forma de expresión musical. Ázmar comenta la saturación de información y este manual contiene información muy sencilla. El libro, que está enfocado a todos los públicos, explica el método Suzuki, una forma de aprender a tocar un instrumento a través de la improvisación. “La función del pedagogo es abrir puntos de energía y estimular a los nenes para que fluyan sus sentimientos, eso es la expresión musical”, afirma el batería.

«Cuando compartimos y hacemos música es ir a otro mundo y estar todos conectados» (J. Tafalla)

“Lo que hacemos en Á Project Music es lo mismo que cuando lees un libro, desconectas del exterior. Cuando compartimos y hacemos música es ir a otro mundo y estar todos conectados”, explica el guitarrista Tafalla.

Actividades

Cerca de 60 alumnos, niños y adultos acuden a las clases de música y a los talleres  de terapia y consciencia que imparte Á Project Music en su estudio, ubicado en la calle Catedrático Lafuente Vidal, en el barrio de San Gabriel, cerca del Polígono de Babel de Alicante.

La duración de los talleres es de entre 50 y 90 minutos, una o dos veces a la semana. “Muchas veces acude gente demandado una formación personalizada porque nunca ha tocado un instrumento. Tanteamos sus estilos y más adelante lo incorporamos a un grupo. Le ofrecemos experimentar y descubrir qué instrumento les gusta más”, explica Ázmar.

Diferentes edades y niveles

Las clases se dividen por grupos, en función de la edad y el nivel, y presentan nombres cósmicos como Meteoritos Rock, Sirio, Constelaciones, Interdimensional, Materia Oscura, etc. Cada cuatrimestre los grupos se examinan, en una actuación abierta al público, y cada año realizan un festival tematizado. “El último fue la cúpula de las esferas en el exterior y se hizo benéfico para recaudar fondos para la asociación”, argumenta Ázmar.

“Necesitamos cambiar de espacio, porque es muy pequeño y queremos un estudio en condiciones”, demanda Tafalla. El público que acude a la asociación es cada vez más grande y realizan otras actividades. “Grabamos Cd’s donde los grupos de la escuela crean e interpretan canciones, hacen versiones, viene gente de fuera, cantantes de hip hop del barrio, etc.”, explica Tafalla.

Los socios aportan una cuota para que esta asociación pueda seguir creciendo y ofreciendo una labor social y cultural, pero los coordinadores demandan un apoyo de empresas privadas, organizaciones y organismos locales, autonómicos y nacionales. “Es un gran proyecto y una herramienta de comunicación muy grande”, afirma el guitarrista.

Una gran familia

Á Project Music acoge a 90 socios entre coordinadores, monitores, profesores y alumnos. “Un equipo de cinco personas coordinamos las distintas áreas de administración, imagen, coordinación de talleres, monitores, músico-terapeutas, etc.”, explica Ázmar. Los coordinadores tienen proyectos musicales individuales, pero afirman que depositan más ilusión en Á Project Music. El colectivo crece poco a poco, pero admiten que han perdido la cuenta de las horas de trabajo que le dedican. “Cuando inviertes tu tiempo en algo que te gusta no es trabajo, lo concibes de otra forma y el futuro de las personas es dedicar el tiempo a hacer algo que te aporta valor”, sostiene Ázmar.