Hablemos de varices

- Escrito el 05 noviembre, 2017, 4:00 pm
6 mins
Cynthia Hernández Muñoz | Enfermera / Revista Ávila en Salud
¿Qué son?

Las varices son una dilatación de las venas que aparece principalmente en las extremidades

inferiores. Son más típicas en mujeres y causan molestias como dolor o calambres.

Se trata de un problema médico muy habitual, que se observa a simple vista bajo la superficie

de la piel como unas líneas gruesas, azules o moradas (puesto que están llenas de sangre).

Si las válvulas se debilitan o lesionan la sangre no asciende y se acumula en las venas, lo que hace que se hinchen y aparezcan varices
¿Por qué se producen?

La función de las venas es devolver la sangre al corazón, después de que las arterias y capilares hayan repartido la sangre rica en oxígeno por el organismo. Estas venas tienen unas válvulas que funcionan en un solo sentido y hacen que la sangre circule hacia el corazón, abriéndose para que pase la sangre y cerrándose para impedir que se devuelva.

Si estas válvulas se debilitan o lesionan la sangre no asciende y se acumula en las venas, lo que hace que se hinchen y aparezcan várices.

Tipos de varices
  • Primarias o esenciales: éstas pueden ser congénitas, cuando la morfología de las venas está alterada de base; o adquiridas, aquellas que se desarrollan con el tiempo.
  • Secundarias: derivan de otra patología, las más comunes son las derivadas de fístulas arteriovenosas y las postrombóticas (cuando se altera el sistema venoso profundo con una obstrucción o trombo, se invierte el flujo de sangre desde dentro hacia fuera. Por encima y por debajo de esta anomalía aparece una dilatación, ya que se duplica la cantidad de flujo en la zona).

Además, cabe mencionar que, dentro de la insuficiencia venosa, hay varios niveles: el más leve se denomina CEAP 1, y se consideran varículas o arañas vasculares. Las varices como tal están dentro del grupo CEAP 2 y CEAP 3 y, a medida que va aumentando la sintomatología, pueden llegar a los niveles 4, 5 y 6.

Signos y síntomas

Entre los síntomas está la dilatación visible de las venas; dolor de intensidad variable; pesadez, sobre todo vespertina en los miembros inferiores; cansancio en las piernas; picores, calambres y hormigueos; pigmentación de la piel y/o dermatitis y, en casos muy avanzados, pueden llegar a ocasionar trastornos tróficos, úlceras venosas.

Factores de riesgo

Existen una serie de circunstancias que predisponen al paciente a desarrollar varices como es el adoptar la posición bípeda en ciertos trabajos que implican pasar muchas horas de pie,

tales como camareros, cirujanos o cocineros…

Otro de esos factores es el género, pues las hormonas femeninas provocan que las venas se dilaten y, además, la circulación a nivel pélvico en la mujer está sujeta a los distintos ciclos menstruales. También el embarazo aumenta la presión de las venas iliacas y cava distal desde el abdomen.

Las insuficiencias respiratorias, al toser o realizar esfuerzos respiratorios, aumentan la prensa abdominal impidiendo que la sangre ascienda al corazón. También hay que tener en cuenta el riesgo por el sobrepeso y la obesidad, la edad avanzada o los antecedentes familiares.

Los tratamientos pueden ser de medidas higiénicas, fármacos o cirugía
Tratamiento

Será un profesional cualificado quien decidirá la técnica más adecuada en cada caso, yendo de

un tratamiento paliativo a uno definitivo, que servirá para aliviar la sintomatología, prevenir

las complicaciones y mejorar el aspecto físico.

Estos tratamientos pueden ser de medidas higiénicas, fármacos o cirugía distinguiendo dentro de esta última:

  • Stripping: es el tratamiento más tradicional. Consiste en eliminar las venas afectadas seccionándolas entre dos ligaduras y extirpándolas por tracción. Requiere anestesia general y tiene un período de convalecencia largo.
  • Técnica Chiva: elimina únicamente los trayectos afectados, se realiza con anestesia local y tiene una recuperación más rápida.
  • Escleroterapia: provoca que la variz se cierre completamente, quedando cicatrizada y sin sangre en su interior. Se consigue introduciendo diferentes sustancias, espumas, láser, vapor de agua o radiofrecuencias.