Fracasamos al soñar

Con esta nueva novela de ciencia ficción el escritor nos traslada a un mundo cibernético donde el ser humano ya no será como el que hemos conocido hasta ahora

- Escrito el 06 septiembre, 2017, 6:07 pm
11 mins
  • Entrevista > Dioni Arroyo Merino | Escritor (Valladolid, 5-febrero-1971)

Tras el éxito de su anterior libro, Fractura, que está nominada como mejor novela en los prestigiosos premios Ignotus, ahora nos sorprende con esta historia de amor en un mundo de ciencia ficción que transcurre en el año 2048, en el cual el hombre actual se ha transformado en un hombre cyborg.

Empezaste a publicar en 2012 y esta es tu séptima novela, además de un montón de relatos, eso es más de una al año…

Realmente novelas son seis, y luego había una adaptación del Buscón de Quevedo al español actual para una editorial de EE.UU. Las dos primeras ya las tenía escritas muchos años atrás y las publiqué el mismo año las dos. Pero sí, voy a una media de novela por año.

«Creo que se sigue leyendo bastante y lo que sucede es que se publican demasiados títulos»
Mucha actividad para un sector, el del libro, que se dice está en decadencia.

En España funciona bastante bien, en cambio el digital no termina de despegar. Creo que se sigue leyendo bastante y lo que sucede es que se publican demasiados títulos, unos 60.000, y al haber tantos con una demanda que es la misma que hace unos años, pues lógicamente las tiradas van bajando y de cada título se vende menos. Pero en número de lectores estamos a un buen nivel.

Los precios también se han adaptado.

Sí, se han ajustado. Por ejemplo, mi última novela se vende a 12 euros, que es un precio muy ajustado por parte de la editorial, que ha preferido que se venda más y tener más beneficios a largo plazo.

Cuéntanos que nos vamos a encontrar en tu última novela.

Está ambientada en 2048 porque hay varias entidades internacionales que establecen más o menos esa fecha para el salto evolutivo de homo sapiens a homo cyborg. Se trata del mayor salto de la historia para nuestra especie, y el momento en el cual ya la ciencia y la tecnología estarán por encima y por delante de la biología o de la naturaleza. Ahí supongo que ya no quedará nada en analógico y será ya todo virtual o digital, y se hará realidad esa fusión de hombre máquina que ya empieza a ser en muchos casos; hay muchas personas que tienen un marcapasos para evitar enfermedades cardiovasculares, o brazos biomecánicos en personas que tienen alguna imputación de algún miembro, etc. Son los primeros pasos.

Yo lo he llamado transhumanismo, que digamos es el vocablo más filosófico. Y la verdad es que va a crear muchos problemas y muchos dilemas éticos. No sé hasta qué punto se va a llevar a cabo para mejorar nuestra calidad y nuestro bienestar, que sería lo deseable, o si al final va a ser para incrementar nuestra producción, porque cuanto más máquina seamos más eficientes seremos en un mundo muy competitivo y productivo, todavía mucho más que ahora.

En Fracasamos al Soñar quise establecer ese pequeño diálogo, de todos los problemas que va a haber, en una historia de amor y de aventuras, en la que también habrá terrorismo, intriga y suspense, ambientados en el futuro y con ese debate de trasfondo.

Ponnos algún ejemplo de todo ese cambio del que hablas.

Pues imagino que se podría mapear nuestro cerebro, escanearlo y traspasar las 80.000 neuronas a un ordenador e incluso llegar a vivir una realidad virtual, el cuerpo dormido y el cerebro en otra realidad. Actualmente es pura fantasía, pero sí tiene alguna explicación científica y tal vez dentro de 30 o 40 años pueda ser una realidad.

Se establece una relación entre una persona a favor del transhumanismo y otra radicalmente entregada al biocoservadurismo

La verdad es que quise establecer un discurso que diera mucha coherencia a la novela, y la idea era, por una parte, en el tema del control un personaje, que es un profesor de antropología, que va a trabajar en un equipo multidisciplinar cuyo objetivo es legislar toda lo relacionado con el transhumanismo, esa realidad cibernética. Y por otra parte hay una alumna de su facultad, una chica bastante guapa de la cual se va a enamorar, y que pertenece a un grupo terrorista que son bioconservadores totalmente contrarios a ese transhumanismo, y entre ellos va a haber una relación curiosa con él a favor y ella en contra, existiendo ese debate que yo creo que va a enriquecer al lector que será como parte implicada y estará a su vez a favor o en contra.

¿No da un poco de miedo depender tanto de la tecnología que es algo que a su vez puede debilitarte como persona?

Hay teorías conspiranoicas que dicen que para que nosotros aceptemos ese futuro cibernético, porque naturalmente estaremos en contra, alguien debe antes rediseñar nuestro cerebro, es decir, cambiarlo de tal forma que lo aceptemos porque ya sea un hecho natural, algo deseable.

«Internet lo que está haciendo es cambiar nuestro cerebro, orientándolo a que sea mucho más visual y todo sea efímero y autocomplaciente»

Actualmente nos da auténtico pánico y estupor. Digamos que Internet lo que está haciendo es cambiar nuestro cerebro, orientándolo a que sea mucho más visual y todo sea efímero, y sea autocomplaciente, que veamos una información y genial, en dos segundos la asimilamos, ya forma parte de nosotros y en tres segundos ya la hemos olvidado, porque era lo que queríamos. Como pasa con el GPS, ya no hace falta la memoria, la desechamos y adaptamos nuestro cerebro para que no memorice, realmente es preocupante, pero Internet y las redes sociales nos están transformando nuestro cerebro de tal forma que en 20 o 30 años estamos dando un salto evolutivo que a lo mejor de una forma natural hubiéramos tardado 2.000 o 3.000 años.

¿Y todo sería tecnología?

Es curioso que a pesar de las nuevas tecnologías hay un plan B, que tienen todos los ejércitos del mundo. En la actualidad todos poseen todavía palomas mensajeras y militares que las entrenan. Es decir, dan por hecho que aunque tecnológicamente cada vez avancemos más, si hubiera una caída de los satélites, si hubiera un boicoteo total, como todo esta digitalizado y para no quedarnos en una situación catastrófica, pues hay palomas mensajeras para podernos comunicar de unas ciudades a otras.

«Vamos a una sociedad de muchísima información y nulo conocimiento, lo contrario que hace 20 o 30 años»

A nivel de individuo vamos a cambiar tanto y de una forma tan rápida, tan acelerada y tan brusca, que vamos a abrir una sociedad de muchísima información y de nulo conocimiento, lo contrario a lo que era hace 20 o 30 años que era todo saber, conocer, aprender, razonar y la información pues bueno, la encontrábamos en los libros. Y ahora es al revés, mucha información y nulo conocimiento porque no nos permite asimilarlo, pero todo está preparado y está pensado para que lo aceptemos en un futuro. Yo creo que todo está planificado.

¿Por qué el título de Fracasamos al Soñar?

Tiene mucho que ver con una historia del protagonista que cuando era niño su madre le leía poemas, le encantaba la poesía, y continuaba los versos y era un poco esa capacidad de intentar desarrollar la poesía, y se suponía que las máquinas nunca podrán soñar de esa forma. Podrán emular, memorizar poemas, pero no la capacidad física y por esa una máquina que se preguntará a sí misma: a pesar de todo nosotras no podemos copiar la conciencia humana porque fracasamos al soñar.

Desde los 14 años dedicado a esta profesión del periodismo en la que ha ejercido en todos los niveles, desde corresponsal a editor. En la actualidad es el director de los medios de comunicación AQUÍ.