Escuela en casa, ¿sí o no?

Según las estadísticas de la Asociación para la Libre Educación (ALE), en torno a 2000 familias optan por el ´homeschooling`, una modalidad alternativa a la educación tradicional reglada

- Escrito el 04 septiembre, 2017, 3:00 pm
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Todos los padres quieren lo mejor para sus hijos. Desde pequeños, les inculcan la necesidad de estudiar para poder tener en un futuro un buen empleo que les proporcione independencia y estabilidad económica. La mayoría coincide en que es indispensable que los niños estudien hasta obtener un título superior. Sin embargo, algunos difieren en la forma de enseñanza. El ´homeschooling` o educación en casa es una modalidad educativa, alternativa a la tradicional, que defiende la educación de los niños exclusivamente en el contexto familiar o en círculos un poco más amplios, como podrían ser vecindarios o parroquias; pero en todo caso, fuera del contexto de las instituciones, tanto públicas como privadas. Una práctica que genera controversia entre los que están a favor de una educación alternativa y los que optan por la educación tradicional reglada.

El origen del ´homeschooling`
En España, al contrario que en otros países como EE.UU. o Canadá, la escolarización en casa no está regulada y no existe un reconocimiento explícito, aunque tampoco está prohibida por ley

Aunque algunos crean que esta es una práctica reciente, lo cierto es que el ´homeschooling` nació 1970 en Estados Unidos. Posteriormente, esta modalidad se instauró en países como Francia o Canadá. Unos años después, llegó a España, aunque, según las estadísticas de la Asociación para la Libre Educación (ALE), esta modalidad tuvo una acogida bastante tardía en el territorio español. A principios de los 90, tan solo 40 familias habían optado por esta alternativa para enseñar a sus hijos. Sin embargo, en las dos últimas décadas, este movimiento ha crecido considerablemente y cada vez son más las familias que optan por educar a sus hijos en el entorno familiar.

A pesar de las críticas de unos y el recelo de otros, actualmente existen alrededor de 2000 familias que practican el ´homeschooling`, respaldadas por asociaciones como ALE, el principal referente de esta práctica en España. Sus defensores consideran que la educación en el hogar es una opción responsable y adecuada para sus hijos, y que, además, “sus resultados son excelentes”. Sin embargo, a día de hoy, asociaciones como ALE continúan en su lucha por la legalización de la escuela en casa en España.

Una práctica minoritaria sin respaldo gubernamental
Las razones principales de los padres que toman la determinación de que sus hijos no asistan al colegio se basan en una desconfianza hacia el sistema establecido

Un halo de incertidumbre rodea a la escolarización en casa, y de hecho, ese es el principal motivo de recelo para muchas familias, ya que se tiende a pensar que se trata de una práctica ilegal. En España, la escolarización en casa no está regulada y no existe un reconocimiento explícito, aunque tampoco está prohibida por ley. Tal y como recoge el Artículo 27.4 de la Constitución Española: “La enseñanza básica es obligatoria y gratuita”, pero no se especifica la forma de enseñanza, y no se exige que la escolarización deba ser obligatoriamente en los colegios.

A pesar de ello, algunas familias, descontentas con el sistema educativo actual, han decidido apartarse de los márgenes oficiales para ofrecer a sus hijos una educación en la intimidad de sus domicilios. La oscuridad legal que envuelve a esta práctica provoca que el ´homeschooling` sea una modalidad practicada en la clandestinidad.

Opiniones enfrentadas
«La educación en casa es beneficiosa en cuanto a la flexibilidad de horarios y los ritmos de aprendizaje, no obstante, el éxito de esta práctica radica en el grado de implicación de la familia y de la motivación del alumno» (E. Martín)

Las razones principales de los padres que toman la determinación de que sus hijos no asistan al colegio se basan en una desconfianza hacia el sistema establecido, así como en la creencia de que existen “mejores formas de aprender y técnicas más efectivas que las que se enseñan en la escuela”. Tal y como se explica en el documental ‘Enséñame pero bonito` publicado en la web de la Asociación para la Libre Educación, “la escolarización en casa ofrece buenos resultados académicos, y los niños aprenden divirtiéndose, ajenos al estrés que provocan los exámenes y las tareas típicas de una formación reglada”.

Al igual que en la educación tradicional, los padres tienen la libertad para escoger el colegio y la forma en la que sus hijos serán educados. El ´homeschooling` también ofrece diversas opciones para que las familias puedan ofrecer a sus hijos una educación personalizada y adaptada a ellos. Algunos niños asisten a la escuela a tiempo parcial, es decir, cursan determinadas asignaturas en la escuela, y el resto de materias las estudian en sus casas.

Titulaciones

Otros estudian exclusivamente en sus hogares hasta que el niño o la niña alcanzan una edad en la que es necesaria cursar la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y obtener el correspondiente título. Cuando llega ese momento, los jóvenes tienen la opción de acceder a la educación presencial homologada y reincorporarse en el curso que le corresponde por edad, de forma automática. Asimismo, obtenida la titulación básica, después podrán acceder a módulos de formación profesional, tanto de grado medio, como de grado superior. También podrán cursar bachillerato para acceder posteriormente a la Universidad o presentarse a las pruebas de acceso para mayores de 25 años.

Los defensores de la escolarización en casa sostienen que “el homeschooling no es un inconveniente a la hora de obtener la titulación necesaria, sino que, por el contrario, es un aspecto positivo, puesto que permite la individualidad de cada niño sin someterle a la presión de un horario rígido”.

Los que la practican afirman que “la escuela en casa permite que los niños y niñas adquieran los conocimientos a su ritmo, sin sentirse presionados por parte de los profesores o del resto de compañeros, y que no se les exige que alcancen un nivel determinado”.  Aunque tal y como sostiene Ernesto Martín, profesor de secundaria en el Instituto IES Santa Pola: “La educación en casa es beneficiosa en cuanto a la flexibilidad de horarios y los ritmos de aprendizaje, no obstante, el éxito de esta práctica radica en el grado de implicación de la familia y de la motivación del alumno”.

«La casa no es una escuela»

Por el contrario, los que se oponen a la práctica del ´homeschooling` afirman rotundamente que “la casa no es el lugar idóneo para la enseñanza, ya que la mejor forma de aprendizaje es aquella en la que el niño va al colegio y recibe una enseñanza reglada por parte de docentes especializados”. Los que se oponen a esta modalidad sostienen, además, que “la escolarización en casa solo es una opción en circunstancias muy específicas, como, por ejemplo, que el niño o la niña padezca algún tipo de enfermedad que le impida acudir a la escuela con normalidad o que resida en el extranjero”. Su postura se basa en que “la falta de experiencias con  sus iguales influye negativamente en la adquisición de habilidades sociales, como la resolución de conflictos o el trabajo en equipo”.  Asimismo, sostienen que “muchos padres no están preparados para afrontar la responsabilidad que supone enseñar a los niños en casa, puesto que esta es una tarea compleja de la que deberían encargarse profesionales de la docencia”.

La escolarización en casa plantea un dilema complejo y así lo considera la psicóloga Gema Sempere: “Sin duda, es una situación realmente difícil puesto que educar en casa genera que los padres deban de atender al currículo, a las necesidades que presente su hijo, a las calificaciones, los ejercicios… Y todo ello sumado a las tareas propias de la crianza, supone un esfuerzo extraordinario, que en ocasiones pude ser difícil de llevar, influyendo negativamente en la educación”. Y añade: “Por su parte, los docentes tienen las herramientas para llevar a cabo todas las tareas anteriormente mencionadas y favorecer una educación objetiva, generando, además, una visión del mundo que no se base en las creencias de los padres”.

Imprescindible estar preparados

A pesar de las disputas entre los que están a favor de una educación alternativa y los que prefieren la educación tradicional, hay un punto en el que ambas opiniones concuerdan: “Si se toma la decisión de enseñar en casa, los padres deben estar preparados, puesto que esta es una tarea que exige mucho tiempo y dedicación”. En este sentido, surge un nuevo inconveniente: la falta de conciliación laboral y familiar. El docente Ernesto Martín opina que “si un padre responsable cree firmemente en su proyecto y se lo toma realmente en serio a la hora de llevarlo a la práctica, no solo se formará en las materias que precise, sino que preparará concienzudamente todas las sesiones y seleccionará el material que quiera transmitir”, y añade: “Es una alternativa posible, pero esta dedicación plena requiere de mucho tiempo si se quiere hacer bien”.

No hay estudios que evidencien si la escolarización en casa es perjudicial o beneficiosa para los niños. Lo que para algunos es un error, para otros es la mejor opción. Unos optan por un sistema educativo alternativo sin deberes ni exámenes y otros opinan que esos elementos son indispensables para el correcto aprendizaje de los niños. Lo único evidente es que los padres, responsables del bienestar de sus hijos, tomarán la decisión que ellos consideren correcta a la hora de educarles.