Cuando nos clavamos una astilla…

Es bastante común que, haciendo diversas actividades, especialmente en el campo o con madera, se nos quede clavado bajo la piel algún tipo de cuerpo extraño, como esquirlas o astillas. Esto, como es obvio, produce dolor e inflamación y según la procedencia de la astilla y como reaccione nuestro cuerpo puede producirnos una infección. La zona más habitual de que nos suceda es en las manos o pies, siendo más doloroso bajo las uñas. Cuando nos pase debemos tener cuidado de no apretar la zona pellizcándola para sacarla, puesto que podemos producir el efecto contrario al deseado y que se clave más. Lo primero será limpiar la zona con agua y jabón suavemente y si la astilla sobresale hacia afuera podemos intentar tirar de ella para sacarla, pero hay que procurar desinfectar la zona después para evitar posibles infecciones que se producen aun habiéndola extraído. Dejar actuar a nuestro cuerpo Si la astilla ha quedado enterrada totalmente bajo la piel, pero está superficial y palpable, podemos intentar sacarla con una aguja, desinfectada previamente con alcohol, raspando la piel para conseguir que sobresalga y cogerla con unas pinzas también previamente desinfectadas; sin olvidarnos, como en el caso anterior, de desinfectar después la zona. Ambos casos deberemos asegurarnos de que el pequeño cuerpo extraño ha salido entero y no se ha roto en el interior. Hay ocasiones en que la astilla es muy pequeña y no produce dolor, en este caso solo deberemos vigilar la zona y dejar que nuestro cuerpo actúe expulsándola por si solo o reabsorbiéndola. Si no hemos conseguido sacar la astilla y continúan las molestias, o consideramos que tenemos bastante riesgo de que se infecte por proceder de un sitio bastante sucio, es mejor que acudamos al servicio médico, allí podrán realizar una pequeña incisión con material estéril e intentar extraerla, pero hay ocasiones que ni aun así se consigue y sería mayor el daño causado al intentar sacarla que el ya producido, por lo que podrán optar por dejar actuar a nuestro cuerpo, pero recetándonos antibióticos y analgésicos y haciéndonos revisiones. Siempre estamos hablando de pequeños objetos que se han quedado bajo la piel y no han causado daño en músculos, nervios o tendones. Si sentimos dificultad para mover algún dedo, adormecimiento, no cabe duda de que deberemos acudir al servicio médico para que valore la lesión producida. «Deben tener especial cuidado los ancianos y los diabéticos» Deberán tener especial cuidado los ancianos y sobre todo los diabéticos, ya que esta patología, más cuando no está bien controlada, produce insensibilidad en los miembros, pudiendo pasar desapercibidas estas lesiones y sus complicaciones. Post Views: 529 Relacionado

La recomendación es no apretar la zona pellizcándola para sacarla puesto que podemos producir el efecto contrario al deseado

- Escrito el 25 mayo, 2017, 8:11 pm
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Es bastante común que, haciendo diversas actividades, especialmente en el campo o con madera, se nos quede clavado bajo la piel algún tipo de cuerpo extraño, como esquirlas o astillas.

Esto, como es obvio, produce dolor e inflamación y según la procedencia de la astilla y como reaccione nuestro cuerpo puede producirnos una infección. La zona más habitual de que nos suceda es en las manos o pies, siendo más doloroso bajo las uñas.

Cuando nos pase debemos tener cuidado de no apretar la zona pellizcándola para sacarla, puesto que podemos producir el efecto contrario al deseado y que se clave más. Lo primero será limpiar la zona con agua y jabón suavemente y si la astilla sobresale hacia afuera podemos intentar tirar de ella para sacarla, pero hay que procurar desinfectar la zona después para evitar posibles infecciones que se producen aun habiéndola extraído.

Dejar actuar a nuestro cuerpo

Si la astilla ha quedado enterrada totalmente bajo la piel, pero está superficial y palpable, podemos intentar sacarla con una aguja, desinfectada previamente con alcohol, raspando la piel para conseguir que sobresalga y cogerla con unas pinzas también previamente desinfectadas; sin olvidarnos, como en el caso anterior, de desinfectar después la zona.

Ambos casos deberemos asegurarnos de que el pequeño cuerpo extraño ha salido entero y no se ha roto en el interior. Hay ocasiones en que la astilla es muy pequeña y no produce dolor, en este caso solo deberemos vigilar la zona y dejar que nuestro cuerpo actúe expulsándola por si solo o reabsorbiéndola.

Si no hemos conseguido sacar la astilla y continúan las molestias, o consideramos que tenemos bastante riesgo de que se infecte por proceder de un sitio bastante sucio, es mejor que acudamos al servicio médico, allí podrán realizar una pequeña incisión con material estéril e intentar extraerla, pero hay ocasiones que ni aun así se consigue y sería mayor el daño causado al intentar sacarla que el ya producido, por lo que podrán optar por dejar actuar a nuestro cuerpo, pero recetándonos antibióticos y analgésicos y haciéndonos revisiones.

Siempre estamos hablando de pequeños objetos que se han quedado bajo la piel y no han causado daño en músculos, nervios o tendones. Si sentimos dificultad para mover algún dedo, adormecimiento, no cabe duda de que deberemos acudir al servicio médico para que valore la lesión producida.

«Deben tener especial cuidado los ancianos y los diabéticos»

Deberán tener especial cuidado los ancianos y sobre todo los diabéticos, ya que esta patología, más cuando no está bien controlada, produce insensibilidad en los miembros, pudiendo pasar desapercibidas estas lesiones y sus complicaciones.