Antes de comprar, no te olvides de informarte

- Escrito el 03 mayo, 2018, 2:00 pm
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La compra de una vivienda es siempre un paso importante, tanto por inversión como por lo que significa para los adquirientes. Por eso es muy importante evitar sorpresas posteriores.

Uno de los temas a tener en cuenta es que la vivienda tenga pasada correctamente la Inspección Técnica de Edificios (ITE) ya que supone un riesgo adquirirla sin que este requisito esté cumplido.

Obligatoriedad de la ITE
Lo primero en lo que el comprador se va a fijar es en lo que ve, pero tenemos que tener en cuenta que no todo está a la vista

La ITE es obligatoria para todos los inmuebles con más de 45 años y debe pasarse posteriormente cada 10. Esta inspección conlleva a su vez una certificación del arquitecto en el que se detalla la seguridad, habitabilidad y ornato del inmueble, así como los problemas que pueda tener y la gravedad de estos, junto a los costes que supone su subsanación.

Es evidente que en lo primero que el comprador se va a fijar es en lo que ve, pero tenemos que tener en cuenta que no todo está a la vista. Cuando compramos un vehículo sabemos que, además de lo atractivo que nos pueda resultar, tiene que tener la ITV pasada, porque nos garantiza no encontrarnos ciertas sorpresas que nos puedan posteriormente suponer un desembolso adicional, o incluso la pérdida del propio vehículo que le pudieran dar como no apto para circular.

Lo mismo pasa con las viviendas. Tras su compra seremos los obligados a la subsanación y el coste que ésta pudieran suponer, e incluso, aunque es en la menor de las ocasiones, la declaración de ruina del inmueble. Cuando uno acude a profesionales ellos ya se encargan de conocer esta situación.

No pasar la ITE puede suponer multas de 6.000 euros, dependiendo de cada ordenanza municipal, y la obligación de esta carga también pasa a ser del comprador.

Otras certificaciones

Ponemos especial atención en esta obligación ya que quizá es más desconocida. En toda compra está la parte más humana, la más sensible: ubicación, dimensiones, orientación, servicios y comunicaciones de la zona, etc.

Pero antes de cerrar una compra se debe tener en cuenta también que dispone del correspondiente Certificado de Eficiencia Energética (CEE), que incluye las características energéticas del inmueble y que es un documento obligatorio antes de realizar la compraventa, y por supuesto los correspondientes a que la vivienda está libre de cargas y al corriente del pago de impuestos, comunidad y suministros.

También hay que valorar y tener en cuenta que se producen unos gastos añadidos como la tasación, el notario, el registro y los impuestos correspondientes. En el caso de necesitar un préstamo hipotecario es importante plantearse de forma previa todas las opciones, ya que existe una gran diversidad de condiciones. Existen empresas independientes de los bancos que estudian las mejores condiciones que ofrecen las distintas entidades, dependiendo del perfil del comprador. Además, se preocupan de gestionar esos productos añadidos, como los seguros, que las entidades pretenden siempre concertar como parte de la concesión del préstamo.

Posibles alteraciones y reformas
Hay que evitar que la emoción se imponga a la razón

Otro consejo práctico es conocer la realidad de las alteraciones que se van a poder realizar. En muchas ocasiones, cuando se realiza la compra de la vivienda, el comprador piensa como va a remodelarla para ponerla a su gusto. Pero no siempre es posible, en ese caso antes de formalizar es imprescindible conocer el sistema estructural ya que de lo contrario puede ser que no podamos realizar esas reformas.

Igualmente la información es fundamental si nos prometen futuribles, como por ejemplo la instalación de un ascensor. Si es el caso, hay que tener en cuenta que para demostrar que dicha instalación se va a producir lo único que tiene validez es el proyecto firmado por el arquitecto y con el visto bueno del Ayuntamiento.

En cualquier caso hay que evitar que la emoción se imponga a la razón en una compra tan importante, y que la ilusión nos impida la coherencia de la información.