El Castillo de San Fernando, nuevo lugar de eventos culturales

- Escrito el 02 noviembre, 2017, 12:30 pm
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El pasado 19 de octubre se celebró un concierto de percusión en el Castillo de San Fernando. Fue un homenaje musical a la memoria de Miguel Hernández, con motivo del 75 aniversario desde que el universal poeta orioliano falleciera en la antigua cárcel de Alicante.

El lugar elegido para dicha actuación fue el foso del Castillo de San Fernando. Un emplazamiento que llevaba décadas en total estado de degradación, pero que el Ayuntamiento de Alicante y la Concejalía de Memoria Histórica han querido ahora rescatar.

Dentro del proyecto denominado ´Alacant, ciutat de memoria`, se pretende recuperar algunos importantes lugares históricos de la ciudad que llevaban años olvidados. En este sentido, recientemente también se abrieron al público los refugios antiáreos de la Guerra Civil ubicados en las plazas Séneca y Balmis.

En octubre se organizó un concierto en honor a Miguel Hernández. En el futuro se celebrarán más eventos similares
Napoleón

La historia del Castillo de San Fernando data de una época bastante anterior a estos refugios. También fue construido a raíz de una guerra, en este caso la invasión de Napoleón Bonaparte a España.

El 2 de mayo de 1808 el pueblo español se levantó contra las tropas francesas que ya ocupaban gran parte de la península Ibérica. Fue una revolución popular, al principio menospreciada por las autoridades galas, pero que rápidamente movilizó a todo el país contra la ocupación.

La monarquía española había sido absorbida, recayendo en manos del hermano de Napoleón, el célebre José Bonaparte (más conocido como Pepe Botella). Por tanto, en España no había ya gobierno, y cada ciudad tuvo que organizar la resistencia por su cuenta. Una guerra de guerrillas para dinamitar el plan napoleónico de conquista.

El Castillo fue construido para proteger Alicante de una inminente invasión de las tropas francesas de Napoleón
Ciudad desprotegida

Alicante pertenecía a la España aún no conquistada. Por ello, los alicantinos se prepararon para resistir ante la inminente llegada de las tropas francesas.

La ciudad estaba bien protegida por mar, gracias al Castillo de Santa Bárbara y a las antiguas murallas que ocupaban todo el puerto y el Postiguet. Pero había un problema, el ejército galo ya había entrado en la península y perfectamente podían atacar por el interior.

Fue entonces cuando surgió la idea de construir un nuevo castillo sobre el monte Tossal, para así cerrar el círculo de protección. Se le puso de nombre ´San Fernando` en homenaje a Fernando VII, el rey español que había sido depuesto por Napoleón.

El nombre del castillo es un homenaje al rey español Fernando VII, destronado por Napoleón para poner a su hermano en el trono
Resistencia exitosa

Por razones obvias, las obras del nuevo castillo se efectuaron deprisa y corriendo. El ingeniero sevillano Pablo Orvadás fue el encargado. La idea era que sirviera tanto de fortaleza como de cárcel para los presos franceses capturados, por lo que se construyeron también algunos cuartos subterráneos.

En 1812 el general francés Montbrun llegó desde Albacete con la intención de tomar nuestra ciudad. Efectuó un primer bombardeo intimidatorio, pero no consiguió que los alicantinos se rindieran. Y el destinó acabó recompensando la valentía de nuestros ancestros.

Se daba la circunstancia de que a Montbrun ya no le quedaban demasiados soldados y había perdido prácticamente toda su artillería en sus batallas en La Mancha. Sus posibilidades de éxito pasaban por recibir ayuda de su compatriota el mariscal Suchet, que se aproximaba desde Valencia.

Alicante fue una de las pocas ciudades españolas que no cayó bajo el dominio francés durante la Guerra de la Independencia

Dicho apoyo militar nunca llegó, pues gran parte de los hombres de Suchet fueron requeridos en Francia. Por entonces Napoleón estaba formando su Grande Armée con la que conquistaría media Europa y parte de Rusia.

Montbrun acabó retirándose y Alicante se mantuvo bajo dominio español. Todo ello sin ni siquiera sufrir un intento militar de entrar dentro de sus murallas.

Degradación

Por tanto, el Castillo de San Fernando no llegó apenas a ser utilizado para su función original. Los tiempos cambiaron y las guerras también. Con el paso de los años acabó perdiendo toda utilidad práctica y quedó prácticamente abandonado.

El castillo fue construido a toda prisa y con malos materiales. No tardó mucho tiempo en comenzar a derrumbarse

Cómo relatábamos antes, fue construido a toda velocidad. Ni los materiales ni las formas fueron los más adecuados. Esto se empezó a notar con el tiempo, presentando un estado cada vez más ruinoso.

Ni siquiera cuando el turismo llegó a Alicante las administraciones públicas mostraron demasiada voluntad política por restaurar una de las piezas más valiosas de nuestro patrimonio. Dejaron que se degradase y, con la honrosa excepción del foso, así permanece hoy en día.

Visita

Aún así, la visita se hace altamente recomendable. Eclipsado por el Castillo de Santa Bárbara y los puntos turísticos del centro urbano, aquí podemos disfrutar de uno de los lugares más bonitos de Alicante sin aglomeraciones ni gentíos.

Las vistas de la ciudad desde la fortaleza son magníficas. Se observa una panorámica sublime del Castillo de Santa Bárbara

Para empezar, ya desde la subida a pie se pueden apreciar las impresionantes vistas que esta montaña ofrece de toda la ciudad. El centro urbano, el mar, el Benacantil, la Serra Grosa, el Tossal de Manises… Todo se ve desde aquí.

Una vez dentro de la fortaleza, podemos disfrutar de sus baluartes y su torre. Es habitual ver por aquí a algunos adolescentes, que encuentran en la parte alta del castillo un lugar al aire libre idóneo para pasar la tarde con sus amigos, jugar al fútbol o simplemente escapar de la vigilancia de sus padres.

Monumento a los Caídos

A pesar del olvido con el que ha sido castigado durante tantos años, aún podemos encontrar puntos interesantes en el Castillo de San Fernando. En el acceso por carretera, hallamos un singular obelisco sin ningún letrero que le acompañe.

Los leones de la puerta, el obelisco del exterior o el foso son algunos de los puntos más destacados

Se trata de un monumento construido en honor a los caídos en la Guerra de la Independencia contra Francia. Hoy en día se encuentra temerosamente expuesto a los vehículos que pasan por aquí. Una reliquia con más de 200 años de historia, que Alicante ni se molesta en proteger.

No muy lejos se encuentra el citado foso. Sin duda otro de los lugares más singulares del Castillo, que luce ahora especialmente desde que ha sido restaurado y ya no es un depósito de basura y malas hierbas.

También cabe destacar la puerta de entrada. No tiene marco de arriba, pero si dos imponentes columnas rectangulares a los lados, capitaneadas por unos curiosos leones de piedra.

Parque y Cruz del Siglo

Al costado del Castillo se ubica el parque del Tossal. Uno de los principales pulmones de Alicante, en donde destaca el curioso busto dedicado al doctor Rico, el concejal que construyó este parque hace ya más de un siglo.

No muy lejos de allí se levanta la Cruz del Siglo. Como su propio nombre indica, se instaló en 1901 para conmemorar la entrada del siglo XX. Quizás lo lógico habría sido acompañarla con una nueva en 2001, pero nadie se acordó.

Foso renovado

Este otoño se espera celebrar nuevos eventos culturales en el renovado foso. Sin duda, un paso importante para la revalorización del Castillo.

Pero esto no es sino un pequeño parche que no empaña el descuidado estado en el que se encuentra una pieza tan importante del patrimonio histórico de nuestra ciudad. El Castillo de San Fernando aún sigue esperando una gran obra de restauración en profundidad que arregle las grietas, reconstruya la parte derruida y ponga en valor todo su potencial patrimonial.