«Con buena voluntad cualquiera puede aprender a bailar bien. Todo está en el coco»

El profesor de baile Rubén Martínez nos cuenta cuáles son los estilos más de moda y los espectáculos que realiza su escuela

- Escrito el 07 septiembre, 2017, 7:10 am
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Entrevista > Rubén Martínez | Coreógrafo y director de la Escuela de Danza ‘Naracé’ (Alicante, 2-febrero-1987)

En el año 2000 un grupo de especialistas en danza fundaron la Asociación de Ballet ‘Naracé’ en Mutxamel. Le llamaron así por las iniciales de sus nombres: Nerea, Aroha, Rubén, Alejandro, Cristina y Estefanía.

Sus talleres de baile moderno y actuaciones fueron una gran novedad para una localidad donde apenas se estilaban estos géneros. Hace cuatro años adquirieron ya un nivel de alumnos tan elevado que abrieron una escuela de danza, y posteriormente otra en San Juan.

¿Cuáles son los bailes más demandados hoy en día?

Ahora la gente pide especialmente danza urbana. Aquí tienes muchos estilos como el Old School, donde entraría el popping, el locking, wacking, house, vogue, etc. Aunque estos bailes han estado siempre, cada vez están más definidos y desarrollados. También el dancehall, hip-hop, new style o el dance funk.

«La danza urbana está muy de moda. La gente nos pide locking, house, vogue, hit-hop, dancehall, new style, dance funk, etc.»
Parece como si lo anglosajón hubiera remplazado lo latino. ¿Ya se ha pasado de moda aprender salsa, samba, merengue, bachata, etc.?

No te creas. Sigue habiendo público en estos estilos. Lo que pasa es que la gente ha perdido el tabú y la vergüenza para bailar. Entonces, de un tiempo a esta parte, se ha abierto a todo tipo de personas y de gustos.

En la gala inaugural de AQUÍ en Alicante, que organizamos en el Teatro Principal el pasado mes de mayo, los alumnos de la Escuela montaron un flashmob. ¿Puedes contar en qué consiste?

También nos lo piden mucho en eventos. Es un baile sorpresa que busca impactar. Un grupo de personas empiezan a bailar de la nada y se acaban juntando.

Hace unos años incluso se puso de moda hacerlo en la calle. Un par de transeúntes se arrancan a bailar, y poco a poco se van enganchando más paseantes que aparentemente no tenían nada en común. Quizás se abusó un poco de este baile. Está bien pero no hay que repetirlo demasiado, porque entonces pierde el factor sorpresa.

En la gala inaugural de AQUÍ en Alicante, en el Teatro Principal, los alumnos de Naracé sorprendieron con un flashmob
¿Cuesta mucho prepararlo?

No tanto. Normalmente en los flashmob participa todo tipo de público. Entonces tan solo se aprenden unos pocos pasos sencillos que se repiten. Es fácil de memorizar, y además tampoco suelen ser coreografías muy largas.

Aparte de nuestra inauguración, ¿en qué tipo de eventos soléis actuar?

De todo tipo. Fiestas de barrios o pueblos, bodas, bautizos, musicales, galas, fiestas privadas, producciones musicales, etc. También nos llaman para muchos cumpleaños, donde solemos hacer temáticas de Disney. Creemos que la danza no se limita solo a subirse en un escenario o grabar un vídeo, nos adaptamos a todo.

Además, Alicante y alrededores nos ofrece una demanda muy grande baile todo el año. Ahora en septiembre, por ejemplo, participamos en los Moros y Cristianos de Mutxamel.

¿Qué es lo que hacéis exactamente en las fiestas de Mutxamel?

Solemos participar todos los años. Ellos nos dicen una temática y nosotros realizamos con ella la coreografía del boato. En estas fiestas nos hemos inspirado en el mar.

Normalmente yo mismo compongo la música y salimos unas 60 personas en el desfile de la entrada de Moros y Cristianos, que es el 10 de septiembre.

«Este año actuamos en la entrada de Moros y Cristianos de Mutxamel el 10 de septiembre, con una temática basada en el mar»
¿Por qué la gente se interesa hoy en día en aprender a bailar?

Normalmente por diversión. Aunque muchos tienen también motivos profesionales. Nosotros tenemos grupos de competición a nivel nacional e incluso los alumnos pueden llegar a formar parte de la compañía que actúa en los diferentes eventos que contábamos antes.

En nuestra escuela tenemos un ambiente muy familiar, y la mayoría de los alumnos vienen porque algún amigo se la ha recomendado o incluso porque nos han visto en un espectáculo y quieren aprender a bailar como nosotros.

De vez en cuando aparece alguno que destaca, y que quiere dedicarse profesionalmente a la danza. Es complicado, pero se puede conseguir.

Yo siempre he sido un auténtico negado para bailar. ¿Cuánto crees que tardarías en convertirme en un bailador de un nivel aceptable?

Mira, a nosotros nos llegan continuamente parejas que se van a casar y quieren aprender para la boda. Te aseguro que algunos no saben ni mover un pie. Entonces empezamos con pasos básicos y vamos progresando.

Lo importante es la actitud. Si te pones límites y vienes con la mentalidad de “esto no me gusta y no es lo mío” tardarás mucho más. En cambio, si tienes voluntad real de aprender, te darás cuenta de que no es tan difícil. Todo está en el coco. Superado el momento inicial del agobio, luego la gente suele encontrarse muy a gusto y va aprendiendo.